Header

Header

jueves, agosto 14, 2008

Me acuesto...


Me acuesto
con la noche
y con el día
entrelazados en un juego
de luces y sombras
amarradas y entretejidas
encabalgando sonidos y silencios,
sueños y soñados;
me acuesto
con el sol
y con la luna
cuando ambos son y no son
cuando el uno es el otro y viceversa
en el momento en sus rayos se confunden
y da lo mismo ser uno u el otro
en ese segundo en que los colores
son tan vivos como muertos
en el que algunos se levantan trasnochados
y otros se acuestan atardecidos;
me acuesto
con el recuerdo de una madre llorando en Georgia
con el cadáver su hijo entre los pechos,
con la imagen de un niño en Nigeria a puro hueso
con un olor a muerte en su carabelar sonrisa,
con la mirada de una selva que gime en El Amazonas
en el sonido de las sierras y de animales y tribus corriendo,
con unas imágenes del Presidente Bush con sus guardaespaldas
y su traje llevando como relicario miles de muertes,
con las oraciones de un iraquí que reza a Ala
antes de inmolarse frente a un shopping center,
con los ojos lloroso de un indio en Perú
entregando las tierras de sus milenarios antepasados,
con el ruido constante de máquinas y martillos que labran
una muralla de lamentos y tormentos al norte de América Latina
con el rechinar de una yola que sale en una noche de luna
en búsqueda de una visa para un sueño en medio de la pesadilla,
con miles de voces y de imágenes de mi isla
entretejiendo día a día la vela de este naufragio en el Caribe,
con el sonido ensordecedor del sollozo de una puta
que llora la recesión de la economía entre sus piernas;
me acuesto
con el amor
y el desamor
en un eclipse que no conoce de horas o calendarios
de un adiós dibujado sobre la arena
o de algún beso lanzado al aire en las antiguas murallas
por donde deambulan fantasmas de versos robados
a una musa que vendió sus servicios a algún desconocido;
me acuesto
con mi soledad
y con mi bullicio
con cada cuerpo que ha habitado mi carne,
con cada mirada que se me ha tatuado,
con cada caricia con que temblado,
con cada rostro con que he chocado
con dada realidad o fantasía que se me ha confundido;
me acuesto
con mi ausencia
y todas las presencias
mi cama está tan vacía y tan llena
que a veces, sólo a veces,
me pregunto si queda espacio para mí.

2 comentarios:

Andrea para Fonsi dijo...

Solo tu sabes si queda espacio...busca dentro de ti y encontraras la respuesta...

Me gusto tu entrada!! Espero verte por mi blog...cuidate!

juan samuel aravena dijo...

buen poema, me gustò mucho... saludos Taller de creaciòn por correspondencia. Te invito a visitar http://WWW.JUANSAMUELARAVENA.BLOGSPOT.COM/