"Un rincón de palabras que son mundos y mundos que son palabras"
Header
lunes, enero 29, 2007
A tu entierro...
Entierro deletreando tu nombre
y hago una hoguera con tu recuerdo
tomo los fragmentos de mí que guardan tu olor
y los perfumo con palabras que te olvidan,
con miradas de otros rostros que me miran
y te digo adiós con todas las ganas de mi garganta,
con toda las fuerzas de mis palabras atrincheradas
y te dejo en tu mundo con tus palabras descalzas
y llevando a cuestas la historia de un ángel sin alas
que nunca habitó la gloria ni las glorias
y que fue uno más en tu colección de melancolías;
pero eso sí y digo sí con las uñas afiladas
y con los dientes cerrados para que nada se pronuncie
mientras hago una hoguera con tus historias
y las cenizas las disperso sobre tu ataúd de hojas
sin leones rugiendo y con un gélido aliento
con el muerto que al enterrarte te entierra
y no busques más en el mar
porque ya me llevé de allí
lo único que me amarraba a ti
y te dejo sin que me quede nada por dentro,
sin rastros de ti en mis espacios
y con un silencio que no habla
y estos dedos que ya no te pronunciarán
cuando recuerde mi vida;
pero sabes,
me quedo con una sonrisa que no lleva nada de ti
y la palabra amor que también olvidará tu recuerdo;
tú sabes, nada personal.
martes, enero 23, 2007
Noche de poesía: Amurallados
domingo, enero 21, 2007
Hoy domingo, 21 de enero de 2007

Hoy domingo, 21 de enero de 2007, spublicó en La Revista de periódico El Nuevo Día una entrevista-reportaje que me hiciera Mariana Rivera para dicho rotativo. La entrevista giró en torno a mi vida como escritory de las noches de poesía que realizamos todos los meses.
Los que quieran comprar el periódico pues adelante. Los que lo quieran ver on line podrán hacerlo en dándole un clic aquí. Luego buscan en donde está el enlace a La Revista. En la verisón en línea me podrán inlcusive escuchar leyendo un poema.
Bueno, pronto más nuevas noticias...
Foto de Wanda Liz Vega para El Nuevo Día
martes, enero 09, 2007
A mis 32...
El filo de la medianoche anuncia el díaen el que ángel dejó la gloria y habitó la carne.
Un día como hoy hace 32 años
dos piernas se abrieron y cantos no gregorianos
anunciaron la llegada del no elegido
que con un grito marcó el encuentro de varios mundos
cuando sus alas quedaron en el olvido
y su carne palpitaba de deseos aún inombrados;
ese día una mirada verde habitó los espacios,
los rincones en donde la vida se iba conociendo
y que el mar luego bautizó en esta isla del Caribe
en que tuve la dicha de llorar por primera vez
y en la cual aprendí mi lengua llena de sangre y pasión,
unas letras llenas de romance e intriga
cuando la intriga y el romance se derritieron en mis dedos;
aprendí de amores y los sudores se tatuaron en mi sangre
y el amor se hizo un vicio que nació junto al poema
en ese rico dilema que no tiene teoremas ni solución
entonces volví a nacer cuando me descubrí palabra,
cuando el ángel hizo el amor a las musas
en una cama de gamuzas que se escondió en un motel de letras
que aún no ha querido nombrarse ante mis ojos;
nací ese día entre las sombras y mi cama fue un mar
y me arrullaron los marullos de las ideas
y me lamí como gato salpicado de sombras
y nací, estoy seguro, bajo el signo del capricornio
con el que cabalgué galaxias y bebí de la vía láctea
cuando una antigua Era me lactó con su teta de hojas
y me descubrí vestido de letras y de recuerdos,
con un relicario de cada mujer que ha habitado mi carne,
de cada hombre que ha habitado la palabra amigo,
de cada desconocido que me ha regalado su historia y alguna mirada;
hace 32 años de este reloj terrestre
nació entre las montañas de esta bendita tierra de deambulantes
un futuro hombre con nombre de ángel y con alas castradas
y con una historia y unos versos tatuados
en algún rincón entre su manos y sus entrepiernas
y un barco de papel que lo conduce a quién sabe dónde.
Feliz cumple Yo
miércoles, enero 03, 2007
Crucé otra ciudad...

Crucé otra ciudad.
Leones custodiaban los suburbios,
un mar entraba clandestino en la noche,
la luna pintaba de planteado los edificios
el aire y el vacío sin color adornaban la noche.
Crucé otra ciudad.
Deambulantes dormitaban en mismas cajas,
estatuas adornaban mismas plazas vacías,
latas vacías adornaban las mismas orillas,
un hombre con una lagartija transitaba el silencio.
Crucé la ciudad.
La ciudad cruzó mi carne y mis huesos
encontré un sudor mío y azul en un callejón,
recogí una lágrima disecada y olvidada en una acera,
descubrí una ciudad tan distinta a la de antiguos poemas.
Crucé la ciudad.
La noche y el día se daban un shot de ausencia,
en la cruceta se crucificaba el recuerdo desnudo,
historias hacían procesión frente a una catedral cerrada
y una luz apagada me recordaba que ya no estabas ni estarías.
lunes, diciembre 18, 2006
Me seduce el deseo de hacer el amor...
Me seduce el deseo de hacer el amorde lanzar una mirada como mensaje de humo
cuando el fuego quema el deseo entre los huesos
y el polvo humeante del instinto se eleva
y una invitación al polvo empolva el cuerpo
y el cuerpo es la repetición de otros
cuando otro cuerpo con forma de mujer se posa
y hace pozo en un mar de deseos
en donde un hombre navega sus ganas
sobre un mar de líquidos transparentes
y esa mujer es la isla deseo encarnado
busco sus tetas entre las sombras de mis dedos
para cabalgar cuesta arriba con un verso que suda
mientras me monto en mi lengua sin mitos
sobre la llanura de su vientre llano y blando como un desierto
hasta el monte en donde Venus de temblor nace
cuando llega un ejercito de dedos trasnochados
que roban un suspiro traspirado de colores rojizos
cuando el color se pierde entre unas piernas claroscuros
sobre las cuales una ciudad en silencio gime
cuando su carne late y un cuerpo de hombre toma por asalto
la costa de su monte se pierde en una cueva
hacia donde un minotauro cabalga en silencio
cuando un grito como de sirena se escapa fugitivo
y el día y la noche hacen el amor tras la ventana vacía
y al ciudad es un carnaval de edificios erectos
y el mar un gran enigma de olas abiertas
y la luna un gran péndulo que eriza los deseos
y las palabras son sólo excusas del que busca
en este momento en que me seduce el deseo de hacer el amor
y tiemblo entre los bellos de mi piel que no callan
y me vengo sobre esta página y tus ojos astrales
en este momento en que de palabras redescubro las ganas
y te nombro sin letras con un beso sudando silencios .
lunes, diciembre 11, 2006
Homenaje a Fernando Delgadillo

Hoy rindo homenaje a Fernando Delgadillo, uno de los cantautores mexicanos más importantes que ha hecho poesía con su voz y su guitarra de la mano y en concubinato de la letra de sus canciones.
Escucho a Fernando Degadillo casi todos los días. La letra de sus canciones me trae rostros, trastoca el reloj de mi recuerdo, desarticular en segmentos mi corazón y mi celebro, y me redime al espacio sencillo de la expresión simple y sincera.
Aquí comparto una de las letras de sus canciones. Si quieren leer y saber más sobre él, pueden dar pulsar aquí...
Olvidar
Hoy siento frío
por lo largo de estos días
por lo ancho del camino
que he perdido y que no sé
por las horas que no he visto
por tu ausencia y por la mía
por la lluvia de este Octubre
por el frío que me cobija
entre los suspiros que el viento
se ha llevado con mi fe.
Tu distancia es el naufragio
que abatió sobre mi vida
las auroras más cansadas
las más tristes despedidas
las noches más solitarias
de que tuviera razón
y aunque clamo a la cordura
a que me libre de estas ansias
soy víctima del impulso
de mi propio corazón.
Ay, si te contara yo
de penas y razones
por las que de lejanías
se han cargado mis canciones
pero que lo cuente el tiempo
porque hoy te hago esta promesa
amor, voy a olvidarte
con todas sus consecuencias
y a librar este pasado
que no dejo de arrastrar.
Voy a olvidarme tu nombre
aunque sea lo último que haga
aunque sea la última cosa
que me esconda lontananza
y ojalá que en mi camino
no me abrume la añoranza
porque aunque muera de pena
voy a olvidarme de ti.
Y que me atrape la noche
y que me lleven las tormentas
si le vuelvo a dar motivo
al sentido que te recuerda
y te repite y te repite
y vuelve a ser pronunciación
de ese tu nombre,
de luz que ardía en la habitación
como me amabas
como me necesitabas
como fue que se fue todo,
de repente una mañana
desperté lejos de ti
y de todo lo que fuera yo.
Voy a olvidar cada noche
andada al filo de tu calle
a la luz de esos faroles
que jamás debieron ser
la luz que guiara mis pasos
al compás de los recuerdos
que me enardecen la sangre
y hacen entre fiebre y vuelos
un fuego en el que arde mi alma
cuando sueña con tu piel.
Si un día te dije
que a mis manos no se olvida
la caricia de tus manos
tu mirada encendida
voy a olvidarte de veras
hoy olvida que te olvida
voy a derrumbar los sueños
a diseminar las ruinas
a liberarte y dejar
que nada halle en tu lugar
porque si así no lo hiciera
si comienzo a recordar
con la luz de tu milagro
no podría volver a amar.
martes, diciembre 05, 2006
Me enamoré de tu muerte

de escritores que luego ha descubierto
que están muertos...
Me enamoré de tu muerte,
de tus formas de morir tan repentinas,
de la forma en que dices adiós
en que juegas con los verbos
sobre todo con el verbo existir
cuando la existencia se te fuga
como se te fugó y nos fuimos en fuga
y entre libros en que resucitabas
y yo jugaba a morir entre tus muertes
cuando te encontraba tan vivo
y redefinías la vida entre tus sombras
cuando me alumbrabas con tus siluetas
que eran tus ángeles y demonios
que hacían guardia sobre tu ataúd de hojas
cuando flores florecían entre carabelas
y me regalabas un ramo con una nota
en que la palabra amor se leí con sangre
y un corazón goteaba tinta negra y seca
cuando un suspiro se me escapa con tu nombre
y una luna alumbraba mi aliento
en aquella noche en que te hice entre mis piernas
y desperté sudando las lágrimas de tu sueño
y nacía entre mis cueros un sabor a mar
aunque nunca conocí tu cuerpo
ni habité las palabras de tus páginas.
domingo, noviembre 19, 2006
Naufragando un día...

Nace el día
mientras el hombre sale de la sombra
y las miradas saben a olvido
y las esquinas de la carne
duelen bajo los huesos
en estos días sin horas ni nombres
en estos días encuevado
bajo el peso del silencio y los gérmenes
que germinaron en mis labios la lágrima
el frío rocío la carne que se desprende
cuando un adiós se siente sobre las hojas
y el viento me trae olor a vacío
como un río de camino a algún infierno
en donde se escribe la divina comedia
de un pequeño ser que quiso ser hombre,
que fue barco de papel sobre una nada
y que ahora es una escueta calavera
esperando su resurrección de entre los vivos
sin dioses ni ángeles ni vírgenes ni altares
sólo la calle sin números ni pieles
ni gritos ni llamadas sin tono
ni el sonido de sirenas serenas y nativas
tan sólo el nacer otro día
y aún en espera de mi turno ante el naufragio.
Pintura de Jorge Meijide (Argentina)
miércoles, noviembre 08, 2006
Un suspiro...
lunes, octubre 30, 2006
Homenaje a Jocelyn Pimentel
Como amigo y colega, me llena la felicidad ver a una gran amiga premiada en un certamen tan prestigioso que lleva el nombre de una querida amiga que se fue a hacer versos al más allá y que suenan tanto más acá: Olga Nolla.A ti, Jocelyn, este homenaje de mi parte. Enhorabuena por este primer gran logro en tu vida literaria. Brindo por ti, amiga.
De ella... Poema inédito de Jocelyn Pimentel
Una orla en el desierto
precede al tacto
te ubica en el hemisferio incongruente de la esfera:
la misma que se aproxima al vacío
la que repele ausencia
en designios de olvido.
Unas letras para ti...
Armaste palabras
y creado geografías nuevas
caligrafiaste cuerpos, espacios, sombras
con tu tinta de palabras y sudores,
- los que habitaste y te habitaron-
hiciste mapas de mundo y el mundo de los mundos
se te escapó entre las uñas y las retinas,
y habitó cada poro de piel la palabra,
acamparon sobre tus delirios flores,
hicieron coro en tu cabeza las estrellas
hiciste maquetas de letras en donde armaste un nombre
y tu nombre se hizo eco entre páginas y bocas
eras silueta, eras la forma de tus sintagmas
y ahora eres una sonrisa, una imagen, una figura
que transmuta la mirada con tu voz y verbos
y ya no eres anónima entre los adoquines,
ya no eres el rayo dorado deambulante en la ciudad
ahora te has hecho presente y silente sobre el silencio
y tu presencia se hace canción sobre el amor,
sobre las pieles que haces versos y sueños,
porque armaste las palabras
y te desarmaste cuando la vida te premió poeta.
lunes, septiembre 18, 2006
sin este cuerpo habitado de sombras
de fantasmas marinos y entes marinos
que hacen mar de mi recuerdo,
de esta piel que a veces hizo olas de sudor
y que navego con palabras y silencios
sirenas de espuma en tiempos sin reloj
o ninfas que sólo estuvieron en su cabeza
y que hicieron marullos en sus deseos inconclusos
y poblaron poemas llenos figuras y dulzuras
como soñar con un brownie humeante
en medio de algún shopping center
o como poblarse de caracoles en un mar solitario
o como la soledad de mirarse azul en alguna página
y ser mar de palabras en otros puertos
y habitar la nostalgia con una canción de Filio
y la música ser mar sobre el mal de los minutos
cuando un hombre dice amor entre carros olvidados
y un deambulante lo mira con pena y lágrimas
y sus lágrimas también son un mar en aceras
por donde siluetas toman orillas como gradas
y la calle es la gran pasarela de maniquíes de mármol
el día en que la vida suena a olvido y el dolor
también es un mar que se acurruca más abajo del ombligo
cuando fuegos azotan líneas telefónicas
y la voz es mar que inunda un corazón de ecos
y la sangre también es mar con sargazos de lágrimas
y la ciudad, otra vez, es el arrecife de mi especie
y este hombre, el que escribe, es una ola con palabras
y ese ser que me lee, tal vez tú, una botella con un papel dentro
navegando de camino a quién sabe dónde.
jueves, septiembre 14, 2006
De muertes y olvidos...

Hoy abro los poros
y mis huesos respiran el aliento de los muertos
de la calle negra llena de lagartos negros
en la negra soledad del deambulante
que hace versos a la noche en su caja de cartón
cuando caen las estrellas y gatos maullán
y el día hace el amor a la noche
y la noche es negra como la tinta en un papel
que gotas de lluvia o lágrimas disuelven
cuando el sentimiento se vende en la farmacia
o como cuando la palabra es cárcel de recuerdos
cuando el decir se hace tan innecesario
y la necesidad cuelga sobre balcones extintos
y la ingravidez es la gravidez del alma
el arma sin balas que descarga muertes descalzas,
el espacio del vértigo que invierte la memoria
o la retórica de un poema en un callejón desierto
en donde palomas fornican en los aleros
mientras abajo, cerca del suelo, un hombre
baila con su sombra sonidos sordos
y caen las diosas y los dioses sin ángeles ni demonios
cuando un ángel tatuado se pierde entre adoquines
y las calles son tumbas de sus olvidos transpirados
cuando su lagarto se pierde entre constelaciones lejanas
y la calle es la tumba que entierra un adiós
cuando la puta soledad me posee entre su frías piernas
y me abrigo del olvido para no olvidar que estoy vivo.
miércoles, septiembre 13, 2006
Letras (Continuación)...
... Miro atrás y un espejo me muestra un reflejo hacia delante; y ese espejo se encuentra con otro y se crea un espacio casi infinito. Mi silueta está en cada uno repitiéndose; a veces lejano, otras tan cercano que algún espejo se empaña con mi aliento o tal vez con el de alguno de mis reflejos. Miro el reloj y sus manecillas dan vueltas difuminándose y creando la sensación de ser remolino en el cual los números desaparecen y se traga el día y la noche. Entonces queda sólo un tiempo sin tiempo, sólo una presencia de estar y ser. No miro lo que soy porque el simple echo de saberme pensado me da identidad, me da presencia y de mi identidad no me preocupo. No me gusta pensar la identidad porque cada día me despierto sintiéndome más nuevo y me rige mi propio ego a ser quien quiero ser e inclusive, a sentir como me quiera sentir ese día. Sí, soy un hombre que siento y expreso eso de muchos modos. Mi cuerpo es toda una obra de arte que no guarda nada y que todo lo da. Así también se expresa con la mirada, con los gestos, con las palabras y cuando la intensidad me arropa y consume, con un silencio. Sin embargo, el silencio no es destructivo; el silencio a veces duele e hiere, pero es constructivo, creativo, vivo. Siempre he pensado que todo surge del caos; como un gran big bang que nos persigue durante toda la existencia. Es que existir no es otra cosa que deambular por la vida y buscar el puente que nos siga haciendo presentes aún cuando la vida se nos acabe. El puente no es otra cosa que ese algo único que tenemos cada uno de nosotros y que cada cual hace más o menos sólido con sus acciones. Yo siempre he actuado según he deseado y querido. Querer y desear son los motores que han manejado mis manos, mis proyectos, mis miradas y mis más profundos deseos. He deseado y querido con la locura e intensidad con que he vivido; cada momento, segundo, ha sido un constante deseo, una búsqueda, un encuentro. He querido y deseado y me han querido y deseado y rastros de esos quedan por ahí, sueltos en camas, en paredes, en moteles, pero sobre todos en memorias y cuerpos que me siguen repitiéndome sin yo saber cómo ni por qué. Sí, sé que suena egocéntrico y tal vez lo sea, tal vez, y digo sólo tal vez, no sea más que reconocimiento que hago de lo que doy y no doy, de mi autoreconocimiento de hombre. Soy el hombre y soy una buena idea de un ser humano: racional, íntimo, lleno de errores, conciente, silencioso, creativo, abarcador, mío muy mío y habitante de tantas y tantos que me han hecho un personaje de sus vidas.
viernes, septiembre 08, 2006
Letras...
miércoles, septiembre 06, 2006
Renaciendo...
Dejo atrás la pausa,dibujo con crayola una sonrisa,
pinto con frutas mis labios,
mojo mis manos en el mar,
y el mar es un recuerdo,
lleno de aire un globo sin suspiros,
levanto la frente sobre montañas,
y las montañas son cuerpos,
cantó canciones rojas y verdes,
hago una fogata frente a fantasmas
- y todos corren-
abro los ojos y miro mi reflejo,
alzo mis manos y llueven versos,
llamo a la calle y sudo en ella,
y mi sudor es río transparente,
camino y mis pies están tan repetidos,
florezco estrellas en mis ojos,
elevo mi cuerpo soñando olas
y me regalo esta hora descalza
y digo adiós a la melancolía.
martes, septiembre 05, 2006
Otro algo...

El escueto sabor de un olvido;
una galaxia de bocas carnívoras
que persiguen lagartos intergalácticos
lamiendo sombras con ácido azul,
escarbando tumbas de adioses
de muertes pequeñas y latidos grandes,
de ecos entre leones petrificados
y las cavernas de ríos canalizados;
el día que se hace tan frío y tan viejo
cuando búsquedas se hacen tornados
y se torna todo en lágrimas torcidas y grises
un arcoriris salta de un labio a otro,
montañas desaparecen entre fragancias inodoras;
de una cueva se asoma tímida una forma
de algún astronauta que durmió siglos
y que un lagartijo se tatuó en sus ojos y su hombro
de donde nació una luz transparente y callada
y parió entre susurros una lágrima latiendo sangre.
viernes, agosto 18, 2006
Arrepentimiento

Las palabras florecen
arre el grito cuando miento
el arrepentimiento que se hace lento
lamento y texto en contra peso,
el arre que llama al silencio
cuando el miento suplica al grito
súplica y vacío sobre un ombligo
o el sonido de las cascadas de mentes
como se arremete contra leyes y rostro
y el escarmiento es la raíz del dolor,
la llamarada del arrestado de amores ciegos
en la cúpula del que copula el secreto
como el que arrea una manda de piensos
en el arrepentimiento del adiós descalzo
con el arre que empuja estas manos de hombre
y un miento que se encarcela entre mis costillas
y visto de azul las distancias grises del tiempo
sin el arre de ser poeta en este tiempo
sin mentir a las masas el nombre casi exacto de mis cosas
arreando el amor pecho abajo hasta mi sexo
en el estremecimiento de una palabra hecha orgasmo.
lunes, agosto 07, 2006
Apalabrado al natural...

Las palabras se me hacen sal
se escapan entre los huesos
huelen a cuerpo y suelos
y saben a la historia de las historias
como la de una ciudad
que olvidó el sabor de su muerte
o el de un poema que mató un verso
y fue tanta la violencia
que un recuerdo engendró la noche
y volaron mariposas sicodélicas grises
alumbrando una luna que pujaba sueños
frente a un coro sinfónico de coquíes
que sonaban un blues azul como un mar
donde las olas eran los caballos de Atilas
que se perdían entre los cueros del Caribe
y el sudor de hombres y mujeres se esparcían
y poblaban de sales camas entre brumas
cuando los cuerpos eran todos iguales
y las sombras habitaban un sonrisa
cuando gatos negros corrían sobre las estrellas
y un lagartijo caminaba la espalda de un poeta
cuando no quedaban más gritos subterráneos
y llovían poemas cargados por gárgolas
a un esquina donde yacía un altar de hojas secas
cuando caían relojes sin prisa ni tiempo
y nacía un cuerpo crisálida
en un día caliente de verano
entre gemidos de dinosaurios
y moría la soledad en los brazos
de una flor que deambulaba
desnuda sobre cemento
abrazada a un esqueleto
que una vez fue mío.
jueves, agosto 03, 2006
Feliz cumpleaños...
los días son semanas,
las semanas son años
y pasa la vida
y la vida pasa y queda el tiempo
atemperamos las voces
y somos historia
y la historia de la historia
que abrazamos al silencio
y el silencio tiene su historia
al pasar los tiempos
y nacer entre los minuteros
al mirar atrás
y sentir la gestación
de nuestros huesos
y los huesos de todo un pueblo
como un gemido en la noche
en que se gestó un cuerpo
y con el tiempo fue un Yo
y fue otros pronombres
en colectivos y singulares
con la singularidad de este día
en que celebras un año
y yo celebro la vida
aunque no esté contigo
y no veas mis ojos mojados.

