
El filo de la medianoche anuncia el día
en el que ángel dejó la gloria y habitó la carne.
Un día como hoy hace 32 años
dos piernas se abrieron y cantos no gregorianos
anunciaron la llegada del no elegido
que con un grito marcó el encuentro de varios mundos
cuando sus alas quedaron en el olvido
y su carne palpitaba de deseos aún inombrados;
ese día una mirada verde habitó los espacios,
los rincones en donde la vida se iba conociendo
y que el mar luego bautizó en esta isla del Caribe
en que tuve la dicha de llorar por primera vez
y en la cual aprendí mi lengua llena de sangre y pasión,
unas letras llenas de romance e intriga
cuando la intriga y el romance se derritieron en mis dedos;
aprendí de amores y los sudores se tatuaron en mi sangre
y el amor se hizo un vicio que nació junto al poema
en ese rico dilema que no tiene teoremas ni solución
entonces volví a nacer cuando me descubrí palabra,
cuando el ángel hizo el amor a las musas
en una cama de gamuzas que se escondió en un motel de letras
que aún no ha querido nombrarse ante mis ojos;
nací ese día entre las sombras y mi cama fue un mar
y me arrullaron los marullos de las ideas
y me lamí como gato salpicado de sombras
y nací, estoy seguro, bajo el signo del capricornio
con el que cabalgué galaxias y bebí de la vía láctea
cuando una antigua Era me lactó con su teta de hojas
y me descubrí vestido de letras y de recuerdos,
con un relicario de cada mujer que ha habitado mi carne,
de cada hombre que ha habitado la palabra amigo,
de cada desconocido que me ha regalado su historia y alguna mirada;
hace 32 años de este reloj terrestre
nació entre las montañas de esta bendita tierra de deambulantes
un futuro hombre con nombre de ángel y con alas castradas
y con una historia y unos versos tatuados
en algún rincón entre su manos y sus entrepiernas
y un barco de papel que lo conduce a quién sabe dónde.
Feliz cumple Yo