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lunes, septiembre 02, 2013

Crónica de un día de naturaleza y mar en Guánica



El sábado 30 de agosto de 2013 fue un día especial y más allá del lugar que uno puede visitar cualquier día, los compañeros de aventura fueron los que hicieron del día uno único. Aquí te comparto la crónica en palabras e imágenes de ayer. Qué lo disfruten...



El sábado 30 de agosto me levanté sintiéndome en una continuación del día anterior ya que la adrenalina, la ansiedad y el hambre de aventura me quitaron las ganas del sueño.

4:30 AM:  Sonó la alarma; con apenas 2 horas de dormir me desperté de un salto lleno de energías y con una agenda en mente de cosas por hacer antes de salir. Calenté mi café con leche, recogí el sandwish que me había preparado el día anterior para desayunar por el camino, tomé los bultos – el de la expedición y el de cosas para la playa luego de la misma-, me cambié de ropa con mucho entusiasmo, y llegó la hora de partir.

5:00 AM: Al sentarme en el carro tuve un momento de silencio con los cristales empañados de mi carro por el rocío, el fresco de mi Aibonito, y bajo una cúpula estrellada; ese breve tiempo se hizo infinito para sentir la primera caricia de naturaleza y vida, ese aliento que me habría de acompañar todo el día y dar gracias al Universo por el privilegio que me regalaba de haberme despertado como me desperté  y de lo que estaba por vivir. Así partí acompañado de música y poesía, de muchas ganas de por vivir, y con un sentido de libertad profundo. Tomé la primera foto; Mi reloj con la hora de partida.

Salí bajo una media Luna que me acompañó gran parte del camino y pude ver ese cambio de la sombra a la luz que marca el pasó de la noche al día; cómo el cielo se pintaba de colores en trazos pasteles en una pincelada fina que te tomaba de la mirada y te llevaba a lo profundo del  alma hasta robarte un suspiro. Al cruzar por Ponce me detuve en la autopista para capturar ese sublime momento. En el camino por la carretera al punto de encuentro, me sorprendió un poderoso sol que se deba un baño de mar en una esquina y tuve la indiscreción de detenerme a capturar con mi lente ese sublime momento.

6:50 AM: Así continuó el viaje muy placentero hasta llegar al portón de playa Tamarindo en donde casi por una sincronía mágica, no planificada, pero que al pensarlo ahora sería el tono de la aventura con los compañeros de comunión de energías, todos comenzamos a llegar al mismo tiempo; Carro tras carro fuimos llegando y presentándonos y en cada rostro y mano podía sentir placer, paz, necesidad de lo que íbamos a vivir, adrenalina y calor humano a pesar de ser extraños. Allí muchos de nosotros con cámara en mano comenzamos a fotografiar varias aves y la textura suave y sutil del agua marina en esa área.

7:30 AM: Nuestro grupo de geniales guías se presentaron oficialmente, hablaron sobre el bosque, contaron como sería la travesía y comenzamos la misma; claro, también tomar notas del menú para el almuerzo en el cual se nos daba a escoger entre rofbeef relleno de amarillos o costillas en salsa de guayaba, ensalada verde o coditos, y todo con arroz con habichuelas incluido. Casi todos los compañeros nunca habían estado en esa mágica playa de arenas blancas, de gran vida marina, de aguas tranquilas y de una paz como pocos lugares en el mundo. Caminamos por una vereda hasta llegar a un área en donde hay una formación en la roca caliza al lado del mar que forma un ojo o ventana según cada persona lo quiera ver y percibir. Ante esa naturaleza y ese mar con tantos tonos azules, cada cual comenzó a tener intimidad con la naturaleza y nos dispersamos para sentir y capturar algunas imágenes con nuestro lente. Disfrutando ese placer seguimos conociéndonos el grupo e intercambiando historias, conocimientos, pero sobre todo, calor humano y amistad. De regreso de ese lugar al área de la vereda hacia la cueva, recogimos basura porque ahí la gente piensa que esconderla en las uvas playeras o yerbas deja la playa limpia y es triste ver tanta basura en un lugar tan especial y da tristeza la falta de consciencia, sin embargo pusimos algo de nuestra parte. Durante ese camino, nos detuvimos a tomar fotos en el área de una de las lagunas del busque la cual estaba llena de aves, pero que el ángulo del sol imposibilitaba tomar buenas fotos, pero que era perfecto para simplemente respirar profundo y maravillarse ante las cosas tan increíbles que tiene nuestra isla y que casi nadie conoce y si no lo conoce, menos lo puede valorar y cuidar.

Regresamos al portón de playa Tamarindo donde comienza la vereda La Cueva; allí nos hidratamos, orientaron sobre lo que podíamos ver e iba a pasar y comenzamos ese recorrido. Fue muy enriquecedor el viaje porque veíamos los cambios naturales de la flora de ese bosque seco y así la fauna y sonidos que aun en el cual nuestras voces no violentaban el mismo sino como que integraban al lugar. En ese recorrer, todos fuimos compartiendo con todos y cada vez me sentía más dichoso de la maravillosa gente que el universo me había regalado para acompañarnos a vivir lo que estábamos viviendo; todos y cada uno fueron especiales y teníamos una sensación de hermandad y unidad profunda, algo que creo que nunca había experimentado en un grupo tan grande como los veintisiete que éramos.

Para vivir el placer al máximo, el grupo se dispersó a lo largo de la ruta siempre para disfrutar. Llegar al área de la boca de la cueva, ver ese hueco  en un juego de sutiles luces y oscuridad, produjo un aumento en la adrenalina muy único. Poco a poco comenzamos a entrar ayudándonos unos a otros mientras íbamos sintiendo ese placer que da la confabulación colectiva al descubrir algo nuevo y tan lleno de energía, además de antiguo. Comenzamos en una de las cámaras de la cueva y a medida que íbamos de una a otra se iban haciendo cada vez más grandes y profundas. Las paredes de la misma eran un arte natural impresionante por la gama de colores tan bien seleccionados y tan bien puesto por la naturaleza y eso con el juego de luces y sombras, producían una sensación de  placer y sorpresa que les confieso es difícil de describir con palabras. En una de esas salas, había una piedra enorme con forma de nariz la cual nos explicaron fue tallada por los indios taínos para quienes la nariz tenía un significado muy importante. Detrás de esa roca, había un hueco que conducía a dos cavernas más profundas; en una de ellas nos contaron que llegaba a un área donde hay aguas y que se encontró una tarja del ejército de EU puesta poco después de la Guerra Hispanoamericana y que se piensa que esa cueva en algún momento se usó como polvorín o lugar para guardar armas. Yo me asomé a ver si se podía bajar, pero era difícil con la ropa que tenía y con una lámpara en la mano; al ir saliendo, a pesar de ser un cabrito criado corriendo por montes, por la humedad me tropecé, caí un poco y me corté un chin el antebrazo lo cual me fue muy divertido y me reí porque hacía muchos años que no me pasaba. La gente se preocupó por la insignificante herida y les decía que yo era como Carlitos Colón que cuando ve sangre es que se pone rudo. Luego llegamos a la sala más grande de la cueva la cual es impresionante y en la cual nos contaron más historias sobre la misma. Así, entre marcas de fango, guano, polvo, pero con rostros de placer, satisfacción y de haber vivido, fuimos poco a poco saliendo de la cueva por donde mismo entramos. Al salir de la misma, nos dirigimos a otra cueva. Al llegar a la misma, llamaba la atención lo enorme de la abertura de la misma y el sonido intenso de los murciélagos. Lo especial de esa cueva era ver en la entrada de la misma la presencia de tres petroglifos que me parecen pre-taínos; Fue genial estar en ese lugar con esa presencia histórica que siempre sorprende a uno como la primera vez. De ahí emprendimos el viaje de regreso con una mezcla emociones sazonadas con un hambre sabrosón.

12:15 PM: Al regresar al punto de partida, ya nos esperaba la comida. Cada cual tomó el paquete que contenía lo que cada cual había pedido y nos fuimos caminando a un piso de cemento al lado del mar en playa Tamarindo. Creo que en una combinación entre la belleza del mar, el digerir lo vivido y un hambre atroz, hubo un silencio casi sepulcral mientras comíamos. Luego nos estuvimos abrazando e intercambiando información para seguirnos viendo y compartiendo aventuras. Ahí llegó el momento de hacernos la foto de grupo la cual fueron como 15 por la cantidad de cámaras, pero muy divertido. Una vez todos satisfechos, el viaje seguiría hacia ver un árbol de guayacán que tiene más de cien años y que está localizado cerca del área de Ballena. Como yo esperaba unas amigas para darnos un baño de mar, no los acompañé pero fue bien lindo y especial el cariño de la despedida y los planes de pronto tener una aventura aquí en mi pueblo en el Cañón de San Cristóbal al cual ninguno ha ido; Y eso viene pronto…

1:10 PM: Me quedé en mi carro bajo una sombra de un árbol viendo cosas en mi celular en lo que mi amiga Lizzy llegaba de Ponce. Allí digería lo vivido y sonreía. Cuando Lizzy llegó nos fuimos a buscar un lugar dónde ubicarnos. Encontramos un árbol cuyas ramas con sombra llegaban a medio camino entre él y la playa. Allí nos pusimos sunblock, le conté algunas historias vivida en esa playa, nos dimos un shot de chichaíto con parcha que yo había hecho y llevado, y pal agua. El sol no estaba tan directo sino que por ratos se apagaba un poco; el mar estaba casi planchado; el agua clara que te podías ver los pies, y la brisa una caricia que creaba música a su paso. Así conversamos de todo un poco mientras disfrutábamos del mar. En algún momento salimos y nos dimos varias copas de vino mientras veíamos el mar y conversábamos. Fue interesante que unos muchachos que estaban en otra área de nuestro árbol, tenían de mascota y cerdito enano negro y fuero muy agradables con nosotros al darnos hielo y permitirnos poner en su neverita la botella de vino. Cerca de las tres de la tarde llegó Glenda y fue un gran gusto que llegara luego de atender varias personas en su profesión de psicóloga en Santa Isabel. Allí seguimos poniéndonos al día mientras la tarde iba cayendo y el cielo seguía tornándose de otros tonos que realmente robaban el aliento. Ahí decidimos irnos a picar cosas típicas puertorriqueñas al área de la placita del barrio Ensenada de Guánica. Caminamos al estacionamiento y de ahí partimos. Al salir, me di cuenta que eran las seis y cincuenta AM, exactamente la misma hora a la cual había llegado dice horas antes y me pareció algo mágico ese detalla, un mensaje del universo como si con ello cerrar un ciclo dejando atrás muchos pesos en mi vida.

7:10 PM: Llegamos a la plaza de Ensenada justo al cruzar la antigua central en donde entre hierros torcidos, moho y abandono, aún sigue la zafra entre fantasmas de otros tiempos. El sitio tiene varios kioskos con frituras y hasta comidas más fuertes para escoger. El sitio estaba con mucha gente y otra que seguía llegando mientras en un lugar iban montando un equipo musical y una persona nos dijo que tenían esa noche un evento especial. Al juntarnos Glenda, Lizzy y yo, y movernos hacia buscar dónde beber y comer, de frente a nosotros, como si se abriera todo en un túnel, vimos un cartel de Medalla y debajo otro que decía cervezas bien friiiiiias. Así que entendimos eso como un mensaje del universo y hacia allá nos dirigimos. Pedimos un round be cervezas mientras Glenda pedía sus tradicionales mollejas en escabeche y Lizzy y yo decidimos compartir una orden de chicharrones de pollo con tostones. Nos sentamos en una mesa cerca del kiosko en lo que nos preparaban la orden mientras veíamos aquel alucinante paisaje tropical fiestero tan clásico de nuestra cultura no oficial. Cada una de las personas allí eran personajes típicos de nuestra isla como una mujer que se guardó una cajetilla de cigarrillos Winston en su brasier, los hombres con pipas históricas de cervezas, mujeres con al menos dos talles de ropa menos de la que les toca, pero todo el mundo en su mundo, sin fijarse en nada ni nadie, sino con ese deseo de pasarla bien. Yo, como no soy tímido para eso, fui conociendo a par de personas hasta me atreví bailar par de merenguen con Lizzy aun cuando nadie estaba de pie bailando, pero no importaba, lo disfrutaba como todo el mundo y además, era un forastero que creo que nadie conocía. Nos trajeron los chicharrones en un plato plástico desechable sencillo pero bien presentado todo y con un mayoketchup que estaba espectacular.  Glenda, que parece que estaba pasando hambres, pidió en otro kiosko una empanadilla de mero y otra de pulpo y fue feliz. Luego de dos round más de Medallas y al comenzar a tocar un grupo cuyo cantante realmente lastimaba nuestras fibras auditivas además de los de otras mesas cercanas, decidimos partir hacia nuestros rumbos luego de un threesome de abrazo.

11:13 PM: Llegué a Aibonito. Con casi sin carga en el celular, no hablé básicamente con nadie. Esa intimidad me fue necesaria para digerir lo vivido y ver cómo sería mi vida en adelante porque definitivamente no sería igual. El viaje estuvo en paz aunque aún la adrenalina seguí por todo mi ser; me pregunto cómo se vería mi aura si alguien la hubiera fotografiado ese día. En fin, llegué lleno de satisfacción, de paz, de memorias inolvidables y con la certeza de haber redescubierto lo que realmente es vivir. El día me regaló un paisaje  que de por sí fue un arte de colores que cambiantes en armonía; descubrir lugares que uno pensaba posible y no sólo desde lo que yo veía o vivía sino también desde los ojos de otros que me contaban su experiencia de lo que iban viviendo y sintiendo;  de un día de mar en una de mis playas favoritas en tanta paz y con tan especial privilegio de compañía; el haberme conectado con la gente común de nuestros pueblos y haber disfrutado como otro más sin editarme; el regresar en una noche forrada de estrellas y sintiéndome redescubierto y más humano que nunca

1 de septiembre del 2013, 10:09 AM: Sonrío con placer y adrenalina y espero con ansias la próxima aventura.

domingo, agosto 25, 2013

Les tengo algo para que disfruten: Aquí les comparto el vídeo del concierto de Brenda Hopkins en el cual le regalé la sorpresa de un poema escrito a sus manos y al arte que hace con el piano mientras ella improvisaba con su instrumento; que lo disfruten: http://www.youtube.com/watch?v=wMTIvcmL6T4. Aquí les comparto el texto. Delen clic a la imagen para ampliarla...


martes, agosto 20, 2013

Enigmas




El verso que se diversifica a sí mismo
fragmentos de letras iletrados entre bullicios
alguna oración que se maldice a sí misma
el Oráculo consultando el viejo periódico
aquel olor que se perfumó de ausencias
la luna que teme a llenarse de miradas
el perro que meó su sombra
aquella noche que se olvidó de llegar
el sol ahorcado en el horizonte
aquel texto que olvidaste darlé send
la caricia que murió en tu miedo
la palabra que enmudeció unos labios
aquella foto que flageló su imagen
la canción que olvidó su letra
el concierto contigo y ausente
aquella verdad que se miente ingenuidades
unos ojos dibujando el ocaso de un adiós
la despedida que se despide en retroceso
aquellos cadáveres sobre líneas telefónicas
el eco de una bala cruzando una isla
el velorio al que nadie fue invitado
aquel hueco vacío de su vacío
esa palabra que susurró al viento
el desveló que se le fue la hora
el tragó que se embriagó  de mí
ese astropoeta que se estrelló sin estrellas
aquel poema que ya no te busca
el silencio humeante en medio del pecho
aquella pequeña muerte que ya no deletrea tu nombre.

domingo, junio 09, 2013

Eva de tenis rojos

  A L.
Me acerco a tu silencio monte
acaricio con palabras la desnudez de tu selva
tú animal fiero y tierno entre las hojas
la Eva de tenis rojos sin su Adán escurridizo
la hija de Gaia naciente a flor de río
 
Te desnudo tu desnuda naturaleza
mis hambrientos ojos se sacian con tu carne
te visto con el lente que te suda a media llovizna
y te pienso desvistiendo tu inexistente timidez antigua
te degusto con aullido de versos que se despalabran.

Al filo de los árboles eres tan hembra
eres tan yerba y ramas y agua y brisa y neblina
paleta de colores que te difuminas entre el silencio
epigrama de natural que te confundes entre las cosas
jincha aborigen que se escapó de alguna proscrita leyenda.

Te toco la mirada que no me busca
dibujo tu éxtasis con alguna fugaz memoria,
mujer selva salvaje e indómita de todo y todos,
hay algo enfermizo que el lente me contagia
hay unas ganas que sudan un poema que se humedece.

Antigua hembra escurridiza ante la nada
hay petroglifos en tu piel templados de historias
hay algo tan natural difuminado entre tu carne y la tierra
una danza de cuerpos se desliza entre voces calladas
un orgasmo compartido hace germinar el cielo desnudo.

sábado, abril 27, 2013


El cerebro arde bajo el cráneo
hay estrellas fugaces suicidándose en mis ojos
un sabor agridulce pendula en la punta de la lengua
tengo tatuada una gota en una costilla
arden palabras colgadas sobre oídos de hojas
hay noches interminables tatuándose miradas
antiguos dinosaurios sonean con sus huesos
una silueta se moja en un mar de espumas plateadas
en algún balcón se cuelgan suspiros como canastas
hay ángeles ensayando venidas sobre cruces mohosas
tengo colgada de la barba una nevada de memorias
un enjambre de abejas merodean mis dedos húmedos
la caricia de una flor hace temblar mis raíces
una luna se estrella en la grama de mi pupila
hay tantas ganas de no tener ganas que desganan
canciones se ahogan en una playa de pentagramas borrosos
el poema se desmiembra en un reloj de arena encarnado
la utopía de una voz cabalga una paja en el viento
el sonido de un disparo humeante resuena el pasadizo en el pecho
hay días trasnochados tras soles bronceados de nubes
rayos ensombrecidos tras el rastro de un recuerdo dormido
una llamada sin tono dice tantas cosas sobre las horas
me desvisto de todas las voces que llaman mi gastado nombre
me despido de cada canción que me nombra y te nombra
hago una hoguera con mi ropa empapada de susurros
me desvanezco en la nada que nada en una lágrima sin aguas.

martes, abril 23, 2013


Semana de la Lengua UPR Cayey:

Jueves 10:30 AM: Estaré ofreciendo una conferencia titulada: "De una costa a otra costa: El verso en yola de Pedro Mir y la provocación de la nueva literatura puertorriqueña y dominicana" en el Museo Pío López. Están invitados!!!!

lunes, febrero 25, 2013

Bajo la luna y otros deseos

 Las palabras se me salan en las ganas.
Un estetoscopio olfatea el latido
el último vestigio de un zumbido apalabrado
ahogado justo al fondo izquierdo del pecho
donde  una ninfa hace cantar la lira
al seducir a un Orión bañado de luna
en esta noche en que las ganas sudan
en que el mar viste cuerpos con desnudez
a esta hora que estrellas fugaces secuestran suspiros
en este segundo que te pienso y me pienso
y escribo tu nombre con semen sobre mi mano.

viernes, enero 11, 2013

Hicimos el amor con la luna

Hicimos el amor con la luna
desnudamos sus curvas
nos vestimos de color plata
desglosamos sus rayos
la sazonamos con lágrimas
nos abrazamos entre olas
la arena encubría un silencio
el reloj padecía de insomnio
la ropa escapa de los cuerpos
Yamanya confabulaba hechizos
escapaban las estrellas
a lo lejos marineros naufragaban suspiros
la marea dibujaba espirales entreabiertos
a lo cerca cangrejos hacía guardia de honor a nuestro nombre
cucubanos buzos dibujaban el camino a la orilla
nos vestimos de nostalgia
de mi hueco al tuyo un paréntesis en fuga
cada caricia una danza coreografiada de nostalgias
de mi calor al tuyo una evaporación de memorias
cada movimiento un trazo contra olvido
se fugaban los cuerpos
atrás barcos de papel entretejiendo palabras y deseos
acá dos espectros trastocados de humedades lunares
allá una brisa atragantada de susurros indescifrables
más allá una cama saturada de fantasmas,
más acá, muy acá, un poeta y una ninfa bajo la vela
ardían sudor a sudor bajo sábanas en concierto
dibujando con caricias la utopía de lo utópico
en concubinato de vino saboreado de orgasmos.

martes, diciembre 25, 2012

Poema cursi de amor



(Arte por Lyna López-Badillo)

Quiero un amor hipotético
hipoalergénico
antipatético
antiestético
antiestático,
aéreo
no etéreo
no estéreo
no planificado
no desterrado
no controlable
implacable
insaciable
incontable
inmoral
impredecible
impaciente
transmutable
transpirable
transmitible
transhumano
transpecable
transgaláctico
salvaje
sanable
salvable
secreto
severo
sensorial
en tercera dimensión
alto en calor
no virtual ni textual
high definition
widescreen
en vivo y a todo sabor
sin reloj ni calendario
ni teléfono celular
uno mío y tuyo
uno compartido y dividido
uno sin sexo pero con sexo
uno sin arrepentimientos ni mientos
uno marino y mojado
uno sin distancias ni tolerancias
uno tan trillado como este poema.

jueves, noviembre 22, 2012

Ensayo simple sobre tu cadera



No amo tu cadera por  ser cadera
si la amo es por lo que causa su curva izquierda
cuando posa su mudez húmeda en la punta de mi lengua
en un movimiento frenético desarma mi ejército
en un roce degenera cada vello poéticamente humano
al mirarte a contraluz con la mirada sudada en tu silueta
al pasar el dedo índice calcando ese risco de ganas
justo cuando un gemido se mata en tu monte de brumas.

Cuando tu cadera se posa en mi boca
hay ángeles ensayando venidas celestiales a puras ganas
un astropoeta vuela su barco/nave a tus inverosímiles formas
donde yace el fósil del algún suspiro trasnochado
las palabras definen a pura letra la geografía de tu forma
la muerte se reza a sí misma arrodillada sobre un silencio
al mirarte en esta noche en que la luna pinta temblorosa tu forma
en un suicidio de voces en tu último giro sobre mi página desnuda.

martes, septiembre 25, 2012

Historia desde el sex shop

Hoy no quiero escribir un cuento o un poema, sino contar algo que me pasó en un sex shop. Recuerdo que iba con una vieja amiga caminando por El Condado cerca del Hotel La Concha. Íbamos hablando de todo un poco, sobre todo quemando a los gringos y esa cultura mixta indefinida de ese rincón chic de la ciudad capital llamada El Condado. De pronto, vimos entre varios negocios el Condom World que está allí ubicado. Con caras traviesas nos miramos y nos dijimos casi a coro: “¡Vamos a entrar!”. En la entrada una de las empleadas, una chica trigueña, de cuerpo promedio y con una pancita de cerveza, de mirada sencilla y de manos que denotan mucho trabajo y poco cuido, nos saludó y dio la bienvenida seguido de: “Si tienen alguna duda o necesitan ayuda con gusto los atiendo”. Le dimos las gracias y mi amiga le dijo que andábamos de paseo y mirando. Así, sin darnos cuenta, cada uno siguió por su lado explorando aquel lugar desde lo que más a cada uno le llamaba la atención. El sitio no olía como a otros que había estado, había más luz, productos más nuevos, mejor organizado; definitivamente llamaba a provocar suplirse para hacer ricas maldades de muchos tipos, pero creo que en ese tiempo no tenía víctima.

Perdí a mi amiga de vista; la verdad es que ella es una chica bajita y se perdía entre los escaparates. Mi recorrido comenzó por el área de los aceites; recordaba uno de masajes que calienta de cherry que había comprando como 7 años antes de ese año, vi que aún se vendía y recordaba que lo había usado en mi primer viaje a un motel. Seguí por el área de las películas muy organizadas por temas, pero ninguna me llamó la atención. Al doblar por el escaparate donde estaban penes plásticos de todos tamaños, colores y hasta réplicas de personalidades del mundo porno, también vaginas “costume made”, coincidí con mi amiga en el área de los lubricantes. Intercambiamos algunas historias, nos reímos de lo que decían algunas envolturas y entre risa y risa vi que la chica que nos había recibido al llegar se reía con cierta picardía al vernos disfrutar el momento.  Me di cuenta que la empleada, como quien no quiere la cosa, cada vez se acercaba a nosotros haciendo como que disque organizaba productos (en todo lo que estuvimos en la tienda nadie entró); el otro empleado lucía entretenido en su teléfono celular. De pronto, mientras mi amiga leía una etiqueta de un lubricante, la empleada dijo con un  tono de voz muy amistoso y con cierta picardía en la vibración de su voz: “Ése es muy bueno para jugar porque sabe muy rico, pero no es mi favorito”. Así, aquella chica que vi en su membrete que se llamaba María Estela, nos llevó de tour por el área de los lubricantes y, aunque fue mera casualidad en encontrarme con mi amiga en esa área, la pasión, entusiasmo y evidente experiencia y sabiduría de la chica con ese producto nos hizo seguir con ella por aquella góndola hasta que nos dijo: “La semana pasada llegaron unos nuevos. Vengan para que los vean”.  Así nos llevó a una góndola en una esquina exclusiva para ese producto. Nos explicó las propiedades de ese lubricante casi con conocimiento científico de las tres variedades del mismo. No sé por qué, pero cuando nos hablaba de ese lubricante sus ojos brillaban, su energía cambiaba y hasta podría jurar que vi que se le pararon los pelos de punta. En una nos miró y dijo: “Miren, éste que está aquí a mi pareja le encanta porque dice que se siente muy natural, pero a mí me gusta más éste porque la sensación es profunda y se siente más intenso. Éste otro no lo he probado, pero si vienen la semana que viene… deja ver… como el martes, les puedo decir qué tal está”. Nosotros nos miramos con una sonrisa de complicidad y picardía. Como estábamos cerca de la puerta, nos despedimos de la chica y ella nos recordó que pasáramos el próximo martes para contarnos qué tal ese producto. Mi amiga y yo salimos, no mencionamos nada del tema y me preguntó con su voz musical y sexy: “¿Qué tal si nos comemos un mantecado?”; a lo que respondí: “Dale que necesito algo que me lubrique… la garganta”. Reímos, nos abrazamos, sonreímos y seguimos camino a Piu Bello haciendo piruetas para no ser atropellado por tantos gringos que seguramente no conocen de ese lubricante tan especial que le para los pelos a María Estela y seguramente ninguno de ellos entrará a Condom World antes del martes próximo cuando ella nos esperaría para compartir esa degustación que seguramente disfrutaría a flor de piel.

***Publicado originalmente en en Intertetuales por invitación de la escritora Marlyn Cruz-Centeno: http://marlynce.wordpress.com/2012/09/23/angel-l-matos-para-el-tema-historias-desde-el-sex-shop-intertextuales-por-invitacion/

viernes, septiembre 14, 2012

Desde el día que te fuiste

“Y vira
que queriendo como bien te quise yo,
quien se viene hoy a marchar,
pero cierto es que decir ya no te amo,
prolongó una despedida
que emprendiste tiempo atrás,
y con ella me encamino
en esta noche sin luciérnagas
que se abre con las llaves de tu nombre”

- Fernando Delgadillo

 
Desde el día que te fuiste
olvidé contar las fechas;
Una manada de cucubanos
hizo un vuelo de honor a nuestro nombre;
El sol comenzó a desnudarse con otra desnudez
y acariciar este ausente cuerpo con sus uñas;
La luna abandonó su órbita para sobrevolar mi locura
con un nuevo ciclo de marejadas clandestinas en mi lengua;
Las palabras se cubrieron de un nuevo alfabeto
en vértices de conjugaciones inverosímiles e infinitas;
La soledad de mi sombra tuvo un cambio de imagen
al imaginarme tan poblado luces a medio fundir;
Mi nave metálica se envició de nostalgias
en cada cabello que dejaste abandonado en las alfombras;
Mi carne aprendió el sabor de mis gloriosas manos
al propiciar caídas mortales de soles y estrellas indiscretas;
La música despidió nuestro vacío entre acordes y poemas
cavando un hueco para nuestra expirada historia.
Es que desde el día que te fuiste
me di cuenta que dejaste un adiós espía
en un susurro constante en mi oído
de verbos que no habré de develar;
Porque desde el día que te fuiste
¿sabes qué?
Ya hace mucho te habías ido y yo también.


***Arte por la pintora y amiga Lyna Badillo. Texto original publicado en el proyecto "Intertextuales por invitación" de su blog el cual pueden visitar en  http://marlynce.wordpress.com/2012/09/14/angel-l-matos-para-el-tema-desde-el-dia-que-te-fuiste-intertextuales-por-invitacion/

miércoles, agosto 22, 2012


La inercia vuela entre los huesos.
Me doy tragos de estelas de estrellas
al filo de madrugadas que nunca acaban
en un alba que apenas desnuda sus colores.

La gravedad se vuelve un vicio al filo del cuchillo.
Me paro como mal equilibrista sobre un hilo de pescar sin peces
a la orilla de un mar solitario y frígido como foto
a la sombra de un antiguo castillo habitado de fantasmas.

La energía se electrifica a sí misma en un farol fundido.
Cierro los ojos y materializo un mantra con mi voz ronca
pidiendo en alguna lengua que no conoce la mía
la redención por un pecado que se pecó a sí mismo.

Al final el fin se rindió ante lo infinito.
Abro la caja y Pandora me guiña un ojo con sus tentadoras pestañas,
las letras corren del papel dejando una peste vacío y rocío
la física se haces abstracta ante un “deux” vibrante y silbante en la nada.

domingo, julio 08, 2012

Alucinando en el campo I

En la noche de la luna
los cuerpos viajan el tiempo,
un carruaje metálico se vuelve nave
entre voces plagadas de historias
Ante el astuto temblor de lo inesperado.
La calle juega entre luces y sombras
a lo lejos la ciudad parece un nido de cucubanos
que van quedando atrás entre los árboles
y la montaña bañada de neblina.
Así el vuelo se vuelve inevitable
a la luz de un farol el aliento se densa,
las manos vuelan como mariposas,
el sudor se condensa entre flores de piel,
la agonía del contacto hace latir la sangre.
Entre la brisa fluyen las voces
el lenguaje que no necita palabras vocifera
aquellas historias encarceladas bajo las ropas
ante unas manos en abierta y clara insurrección.
La música se vuelve nota que ennota las horas
la combustión que incinera aliento con aliento
en un temblor que sólo el otro conoce y descifra
ante una infinita humedad que inunda los dedos.
Bajo el cielo pecoso de puntos blancos
el silencio ante la exposición se vuelve poesía,
se preña la brisa al filo de un infinito suspiro
en la vibración de dos figuras que se entrelazan
al filo de la envidia de algún envidioso dios.
Así en la noche llena de luna
el tiempo viaja en los cuerpos de regreso,
el carruaje se deshoja como flor a medianoche
entre silencios esgrimiendo verbos entre alientos
y olores tatuándose incalculables en los dedos
al filo de historias que se reescriben sobre relojes sin horas.


domingo, abril 29, 2012

viernes, abril 13, 2012

Tríptico para un viernes 13 en la noche


I
En el filo de las cosas
el silencio se vuelve casi eterno,
el viaje de los sentidos alborota el vacío
la sombra los ángeles decoran alcobas
las palabras toman turno ante la página
en el momento en que verbos se abrazan
en que deseo y dolor riman más allá de las letras
en que ansiedad es un ansiado vicio que arrebata.

II
Cuando el calor se vuelve casi obsceno
hay algo casi indescifrable entre los objetos
ciertos nombres que corren antes de ser vistos
rostros que desfiguran la huida a toda prisa
algunas huellas que marcan la ruta de algún desconocido
unos pedazos de papeles rotos con un poema
que se ha lanzado al olvido de alguna calle transfigurada.

III
La noche parece esfumarse
una canción de Silvio indiscriminada apretuja los sentidos
afuera un silencio se mece entre las gotas de lluvia
adentro entre ausencia de luces un poeta diagrama sueños
y augura conjuros a futuras lunas llenas
desnuda su piel encuerando antiguos deseos a medio vivir
a lo lejos una sirena tararea sobre una isla un antiguo conjuro
mientras acá, tan cerca como a un latido,
un poema se vuelve casi absurdo ante el temblor del silencio
y el poeta se vuelve hombre, árbol, brisa, rayo, en fin, recuerdo.

jueves, febrero 09, 2012

Lectura: Entre un beso y una flor


La Universidad de Puerto Rico Recinto de Aguadilla, el Club Cervantes, el Departamento de Español, el Departamento de Humanidades y En la Orilla invitan a la lectura de poesía: Entre un beso y una flor. Dicha lectura se llevará a cabo el jueves, 16 de febrero de 2012, a las 6:30 PM, en el Anfiteatro A-120 de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Aguadilla.  En dicha lectura participarán los poetas: Edgardo Nieves Mieles, Alberto Martínez Márquez, Emma Rodríguez, Nelson Vera, Claudio Cruz, Leticia Ruiz y Angel L. Matos. La entrada es libre de costo...