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lunes, octubre 08, 2007

Querido Che...

Un balazo, querido Che, un balazo
quién sabe en dónde se fabricó
la espina plateada que te robó el aliento
la que borró tu fatiga revolucionaria
la que llevó tu aire a otras galaxias.

Tan sólo un sonido, querido Che, un sonido
quién diría que 40 años después sigue vibrando
en cada selva de cemento de cada ciudad del mundo
en cada monte de ideales sigues vibrando
y tu recuerdo sobre los ecos del tiempo.

Una detonación, querido Che, una detonación
desde el gemido de una madre en Argentina,
perdida en ti deambulante por una América latiente
ardiente en tus ojos con el hambre de la gente
explosivo en ti la libertad e igualdad de todas las gentes.

Un grito, querido Che, un grito
en tu patria sin fronteras de ideas ni tierras
en tu caminar pensante sobre cadenas etéreas
en tu pensamiento que sigue liberando patrias
en una América Latina que sigue llorando tu ausencia.

Una voz, querido Che, una voz
tus palabras desde el sur, a Cuba, al Congo
perdidas y encontradas entre los grandes que sangran historia
sentidas y vivas entre los que admiramos la sangre de tu vida
aquí y latentes en lo que en amor y odio te tiene presente.

Un saludo, querido Che, un saludo
con un verso crudo que recuerda tu muerte,
con un ardor en mi pecho revolucionario hasta los huesos
con tu ejemplo, querido amigo, con tu ejemplo
con la inteligencia y el intelecto ante los incautos imperios.

Hasta pronto, querido Che, hasta pronto
a ti que la muerte te regaló la vida eterna,
que la historia bautizó tu vil partida de piel
a ti enterrado en una América revolucionaria
a ti tan vivo en tus memorias como esporas inmortalizadas.

jueves, septiembre 27, 2007

Arrepentimiento

Las palabras florecen
arre el grito cuando miento
el arrepentimiento que se hace lento
lamento y texto en contra peso,
el arre que llama al silencio
cuando el miento suplica al grito
súplica y vacío sobre un ombligo
o el sonido de las cascadas de mentes
como se arremete contra leyes y rostros
y el escarmiento es la raíz del dolor,
la llamarada del arrestado de amores ciegos
en la cúpula del que copula el secreto
como el que arrea una manda de piensos
en el arrepentimiento del adiós descalzo
con el arre que empuja estas manos de hombre
y un miento que se encarcela entre mis costillas
y visto de azul las distancias grises del tiempo
sin el arre de ser poeta en este tiempo
sin mentir a las masas el nombre casi exacto de mis cosas
arreando el amor pecho abajo hasta mi sexo
en el estremecimiento de una palabra hecha orgasmo.

lunes, septiembre 24, 2007

Nada personal...


Abro las palabras
florece la carne y la sangre
abro surcos con los dedos
un silencio resuena en mis huesos
blasfemia, hija de tus manos,
grito de mis entrañas
sobre las cenizas de mi hombre
surge una sombra colorida
un poliforme cuerpo
bañado en una canción de Sabina
alumbrado por una luna plateada
sobre una almohada de palabras;
es que soy tan sensible
que me insensibiliza un adiós
cuando el perdón decora el olvido
y las lenguas son látigos
y las letras cuchillos
y el sustantivo amor sólo un eco
al paso de los días
cuando trotan a galope las historias
en esta isla de dioses y endiosados
en este rincón del Caribe mítico
en donde un ángel lame sus alas manchadas
en una esquina silbándole a la noche.

lunes, agosto 20, 2007

Noche de poesía: Atrincherados


Atrincherados

Lugar: Fundación Nacional para la Cultura Popular
Calle Fortaleza #56 (Casi en la entrada del castillo de La Fortaleza)
Viejo San Juan

Día: Viernes 24 de agosto de 2007

Hora: 7:30 PM

Micrófono abierto

miércoles, agosto 15, 2007

El juego del ocho



Respondiendo a un reto de Glifo y de Jara Ríos aquí acepto el reto del "Juego del ocho". Acepto que fue muy cool la experiencia y aquí comparto el degenere de mis comentarios...

1. Me llamo Angel L. Matos González. Un nombre poco original puesto que como soy el hijo mayor de mis padres, me pusieron el mismo nombre de mi papá. Un Angel no muy angelical según cada cual defina lo divino; yo me considero un ser divino y sé llevar en ciertos momentos muy particulares a ver el cielo y las estrellas y también llevar, como Dante, a caminar por la línea fina entre la vida y la muerte, entre la gloria y el infierno. No sé si por reglas gramaticales o por un error con visores de premoción mi nombre de pila se inscribió sin acento. No soy malo ni soy bueno, soy sólo como soy sin pasar juicio sobre mí ni sobre los demás. Así que la cuestión divina en mí pues se puede ver desde varios ojos y perspectivas. En fin, soy un angelito de lo más terrenal.

2. Nací y vivo en el campo en un barrio en donde se llevó a cabo la última batalla de la Guerra Hispanoamericana y luego a mis papás le dieron una parcela y nos mudamos a una barriada en donde aprendí muchas cosas y viví muchas felicidades desde lo simple de las cosas y la lucha por sobrevivir de la gente como pudiera. Ahí aprendí de la calle. Cada vecino era un personaje único y creo que mis padres también. Teníamos una cancha en un terreno baldío; jugar baloncesto implicaba no sólo echar la bola, sino saber evadir los hoyos de un terreno muy inestables. Ahí también aprendí a montar caballo a pelo, de construcción y reparación de todas las cosas de la casa con mi padre, de los negocios de familia de las drogas como la de mi mejor amigo, del mundo de los cupones y la gente que se la busca aún con esa ayuda; de las ayudas de FEMA, Cruz Roja y el municipio cuando crecía la quebrada y se nos metía en la casa. Aprendí a luchar contra las adversidades yendo a mi escuela intermedia y superior al pueblo a pies (media hora caminando); cortando clases en la intermedia para ir a jugar maquinitas, jugar Sega y ver películas porno a la casa de un amigo, hijo de la Superintendente de Escuelas del pueblo. Aprendí a ser grande y el valor del dinero cuando desde mis 5 años hasta las 15 veía a mi papá tres meses al año porque viajaba a EU a trabajar como emigrante agrícola. Aprendí a vivir la vida disfrutando de las cosas simples.

3. Mi pasión por las letras nació desde el clandestinaje. Mi crié con mis abuelos maternos. Mis cinco tías y mi tío fueron a la universidad y sobre el pozo muro de la casa mi abuelo había hecho una casita de madera y zinc la cual se usaba de almacén (luego fue tienda de dulces y school supply años después). Ahí mis tíos guardaban sus libros y la curiosidad me llevó a meterme ahí a leer muchas veces a luz de velas y bajo la lluvia. Ahí leí fundamentalmente libros de historia (como el de Puerto Rico en el cual sale un indio con una corona con plumas) de economía, sociología, ciencia y también de literatura. Todo eso se fue cuajando en mí hasta que cuando estaba en mi escuela superior escribí mi primer poema fruto de ese primer despecho de amor; cosa que la fuente de “inspiración” no se enteró hasta casi 10 años después.

4. Soy un tipo súper cool. Todo el que me conoce sabe que siempre ando con mucha paz encima y relax. En esencia son simple, pero dicen que mi vida es compleja. Soy una persona que me he sabido hacer y aprendido de los golpes y de las sonrisas de vida desarrollando una mirada atenta y un gusto muy especial por las cosas simples y sencillas que muchas veces pasamos por alto. Amo la vida, soy un tecato de vivir. Vivo con pasión, con deseo, con desespero, con ganas, con entrega. La pasión guía mi vida, cada segundo, cada momento, cada acción. La pasión es mi arte el cual toma muchas veces forma de escrito, otras de mirada, y tantas otras de piel. Un tipo educado, inteligente y que siempre tiene una cafrería debajo de la manga para cuando las conversaciones se ponen muy tensas o pesadas; las cafreías son necesarias y tienen su estética y formas del discurso. Vivo procurando que cada segundo sea una expresión de arte simplemente haciéndolo con gusto, viviendo a mí manera, con una estética según mi mirada de las cosas y llevando por regla la intensidad como norte en mi vida.

5. Me gusta el sexo, la poesía, la comida criolla (sobre todo el arroz blanco con tocino, las habichuelas guisadas con calabaza y el beeftec bien ensebollao), el cine internacional, viajar por mis isla descubriendo sus secretos, manejar en la noche, el incienso, las margaritas, la vida en el campo y el contraste con la ciudad, viajar, escuchar música (sobre todo nueva trova, rock en español, bachatita romántica de vez en cuando, algún reagguetón con letra aceptable y ritmo cadencioso y sensual), cantar en el carro casi gritando con el volumen alto cuando estoy en stress o con el corazón dolido, escribir como siento y me da la gana, caminar por los montes, el mar tanto de día como de noche, escuchar las historias de las personas, andar por las calles observando y escuchando, ser un tanto voyerista, las almohadas de “foam”, los deportes (sobre todo football americano, baloncesto, baseball y el soccer), el arte erótico, los desnudos, la representaciones teatrales, Rincón y Culebra, meterme por lugares antiguos a tomar fotos (como sin pedir permiso a edificios abandonados como centrales de caña y otros), ah la fotografía, beber Medallas y de vez en cuando vino tinto, hablar en público, los juegos de seducción, una buena noche de bohemia, hacer el amor con música de fondo dependiendo de la noche y la persona, kayakear, visitar a mi gente del área oeste de la isla, jugar juegos de deportes en el Playstation 2, decir dos o tres o cuatro palabras soeces de vez en cuando para liberar el stress y poner a gente en su sitio, los chinchorros y barras de barios, Marshals, el molten de Chillis, las lechoneras de Guavate, la pintura y par de loqueras más.

6. De chiquito me daban miedo las sombras y mi abuela desde bebé me enseñó la oración del ángel de la guarda la cual, aunque no soy devoto, he tenido efecto cuando la he rezado aún a mis 32 años. Con el tiempo me he desligado de seguir una sola religión. De hecho, me gusta leer sobre las distintas religiones, sus filosofías y libros sagrados por el hambre de conocimiento y por razones antropológicas. Me he convencido de que soy agnóstico. Creo en la posibilidad de la existencia de muchas cosas incluyendo la reencarnación, los viajes astrales, los extraterrestres y que Elvis está vivo. También temía a las cosas inmensas como la primera vez que vi el lago de Toa Vaca (aún a mi edad me ha dado cosita las veces que he pasado de grande).

7. Padezco de vértigo, de sinusitis, me dio asma hasta el paso a la adultez, me da algo de gastritis, últimamente me está dando algo así como migraña. Mami dice que me dio mi primer ataque de asma cuando tenía dos meses. Durante mi escuela elemental e intermedia, todos los años me hospitalizaban mínimo dos veces. En ese entonces me dormía haciéndome y jugando con un rizo en las patillas. Dormía todo tapado dejando sólo al descubierto la nariz y la boca. Las enfermeras me llamaban el bello durmiente. Por ser asiduo al piso de recluidos, pues ya tenía mi corrillo te enfermeras y de terapistas respiratorias. De hecho, cuando hospitalizaban a mami le preguntaban por mí y decían que me extrañaban. Siempre había alguna de terapia respiratoria o enfermera que se quedaba prendada de este muchachito en aquel entonces no sabía muy bien ni masturbarse. Se iban a mi cuarto a conversar o a ver las novelas. Me dormía tarde porque siempre había una de ellas allí conmigo y como buen anfitrión, no las dejaba sin atender. Así que hubo un fetiche recíproco entre enfermeras, terapistas respiratorias y yo. Después de grande se me quitó y ahora que puedo hacer otras cosas, hace más de 10 años que no me hospitalizan más que cuando me operaron de apéndice pero sólo estuve un día en el hospital, adolorido y las enfermeras que estuvieron en esos turnos y que pude ver parecían empleadas de peajes.

8. Soy una persona agradecida de la vida. Coño, sólo tengo 32 años bien gozados y vividos. No me he sentado a esperar que otros hagan las cosas y he tomado las iniciativas sobre todas las cosas que he entendido necesarias de hacer. Me siento dichoso de los amigos que tengo y que he tenido, de la familia que tengo y de todas las cosas que me han enseñado (sobre todo a amar y a hacer el bien), de los que me han educado y puedo llamar “Maestros”, de ser escritor, de mis habilidades con las palabras y en la cama, de la gente que me quiere y que me cuida, de las mujeres que han habitado mi corazón y de éstas, de las que aún conservamos una amistad y de las que tienen como agenda de vida perseguirme y procurar sin resultados hacerme infeliz, de ser padre y de la maravillosa y bella hija que tengo, de llegar a las personas y que éstas se sientan tocados por mi presencia y por las cosas que he hecho, por los que me han pagado palos y Medallas en mi vida, por el trabajo que tengo y la oportunidad de impactar la vida de una nueva generación de jóvenes, por todos los ratos alegres y triste que me han tocado vivir. Hoy puedo decir que soy feliz.

Para seguir esto, reto a:

1. Jocelyn Pimentel: http://ojitosdemar.blogspot.com/
2. Patricia Minalla: http://tantalata.blogspot.com/
3. Malva Marina: http://malvamarina.blogspot.com/
4. Consuelo: http://yingyang999.blogspot.com/
5. Amarilys Tavárez: http://letrasdetrapo.blogspot.com/
6. Cristian Ibarra: http://elbarcorojo.blogspot.com/
7. Dharma: http://origendeaguacero.blogspot.com/
8. Idalís: www.idaadiida.blogspot.com

Cómo jugar: *Cada jugador escribe 8 cosas sobre sí mism@.* El jugador escoge 8 personas más para continuar la cadena, de modo que tienen que escribir en su página personal 8 cosas sobre sí mism@s y pasar la batuta a 8 nuevas víctimas.

sábado, julio 28, 2007

Legando palabras...

Un día, aburrido, me dio con grabarme leyendo un poema. Aquí lo dejo como testigos de mi voz, de mi palabra y de mi tiempo...


viernes, julio 20, 2007

Presentación de la Revista Mancha

Presentación revista Mancha

Día: Jueves, 26 de julio de 2007
Hora: 8:00 PM
Lugar: Fundación Nacional para la Cultura Popular (Calle Fortaleza #56 (casi esquina Calle del Cristo), Viejo San Juan, Puerto Rico)

Presentación del primer número de la revista literaria "Mancha" desde el área oeste de Puerto Rico…. Allí también estará presente todo el equipo de Mancha de Plátano, Inc., la Dra. Norma E. Cantú (estudiosa literaria chicana) , los integrantes del proyecto M y M Azul, y el guitarrista español José Juan Poyatos Joyanes. Así como los poetas René Pérez Martínez y Angel L. Matos.

Será una noche inolvidable!!!

La entrada es gratis y abierta a público en general.

viernes, julio 06, 2007

Poema sobre servilleta


Porque nunca pasan de moda y están con nosotros cuando no queda nada más y nos hacen ver el todo en toda su magnitud...

jueves, junio 28, 2007

Lágrimas...


Hay sobre mis recuerdos gotas
estalactitas líquidas colgando en mis ojos
de tus ojos alga y mar
de tu mirada roja como el fuego intenso
como el grito intenso que se intensifica
hasta fundir la materia, los relojes, las cosas;
caen de tus ojos gotas transparentes acicaladas
cuando el sentir se te hace agua y te desaguas
en aguas tan descalzas y en el silencio de las horas
como una deambulante de sombras sin días ni noches
perdida en este papel, en tu papel,
en el papel de todos los papeles sin estadísticas ni leyes
cuando el dolor se abraza a la duda al amor
y se esconden tras moléculas de H2O cómplices
que se escapa en un profundo suspiro de CO antagónico
como el irónico de dos dedos en la antigua ciudad adormecida
o como el escueto gemido de una silla en una oficina cerrada;
es que hay memorias que se memorizan más allá del celebro
memorias inmemoriales como el de aquel primer beso asustado
la sensación de unos pechos y un corazón acelerado y colorido
o el de aquel primer poema que nos hizo temblar de frío
en el calor de las palabras y la carne tras las letras
en la explosión de miradas en la mente inquieta e indiscreta
o como este segundo en que tus lágrimas,
si mi vida, tus lágrimas,
se han evaporado dentro de los huesos
tallando en secreto y concubinato disimuladas palabras
que aún ahora busco descifrar sin preguntas ni respuestas
cerca de un petroglifo que se esculpió hace millones de años
por alguna civilización que habitó este entrañado cuerpo;
hay momento, como este, como los de ayer, como los antes
en que mis manos se vuelven de arena y las palabras se me salan
en que te vuelves náufraga en la isla de mis ideas
mientras vuelo sobre una lágrima tuya y mía sobre estrellas
encontrando rastros de tus alas de mariposa con polvo de lunas
y un rastro de pétalos que espero me conduzcan a tu metáfora.

viernes, junio 15, 2007

Vídeo clip de Silvio...

Un pequeño vídeo que grabé con mi cámara de fotos en el concierto para el pueblo dominicano que regaló el gran Silvio Rodríguez. Fue el 1 de mayo de 2007 en el Estadio Quisqueya de Santo Domingo...

Para verlo, favor de darle al botón de "play" para que descargue el vídeo.

viernes, mayo 25, 2007

El mar y el llanto en él...

El mar, mi mar, el mar de todos los mares. El mar que sueño y el mar que veo entre las montañas asomándose y que siempre me roba una mirada, a veces, en los días más sensibles, también un suspiro. El mar que lleva entre sus olas el viaje de mis años: del niño que asustado lloró en su primer encuentro; del adolescente que sumergió en sus aguas su recién desarrollado cuerpo; del hombre que se descubrió sensible y sensitivo y que amó entre sus marullos otro cuerpo. El mar que es tan nuevo como tan viejo. Mar de pensadores, mar de soñadores, mar de cotidianos, mar de todos los mares. Es el mar, mi mar, el mar tuyo, el de todos. Un mar que suspira por sí mismo, un mar que ama por sí mismo, un mar que late por sí mismo.

Pienso en mar como pienso en cuerpos. El mar es el cuerpo que no para su movimiento, que no delega tu tiempo, que no deja seducir con su susurro al viento. El mar es un alma y a la vez un arma. Eleva con su música la rítmica melodías de poemas, las formas danzantes de una partimiento musical, el simple acto del contacto que eriza la piel. El mar es el cantar de un verbo que se hizo agua habitó entre las Islas. Es gemido que se difuminó intranquilo y sin límites por todo el planeta. El mar es el ente sin nombre que se nombra en tantas lenguas como la lengua que se hace fuego y mar y que pierde la necesidad de ser nombrado. Es la angustia deseada que se hace aguas y que moja más allá de sus líquidos cuando líquidamente nos hace mar de mares que nacen adentro muy cerca del silencio.

El mar roba sonrisas que se hacen susurros que se reparten entre las rocas y vuelan a ciudades y se pierden entre edificios, en los huecos de las aceras, en el humo de los carros, en las cajas de cartón de deambulantes, entre las manos de dos amantes que van de camino a quién sabe dónde. Pero el mar también es llanto; el mar es el cúmulo de lágrimas de algún dios olímpico que lloró la desventura de ser él mismo. El mar es la hoya en que se cuecen las cebollas que evocan la lágrima o que convocan el cocimiento de sentimientos que no pudieron ser contenidos por el alma y se derramaron. Cuando lloramos frente al mar, éste es más que agua; sus aguas se evaporan y el mar es muchas veces fuego, es muchas veces espacio infinito, es muchas otras, espacio del vértigo de un espejo cóncavo en que nos miramos sin mirarnos. Si lloro frente al mar, muy seguramente no lo hago; lo más probable es que esté errupcionando el eco intenso de mi adentro que no se pudo hacer palabras. He llorado frente al mar para dar al mundo la intensidad de mi yo; he dotado a la humanidad de nuevas aguas con sabor y olor a hombre hijo del Caribe y que ha transitado solo y callado de un siglo a otro. Mis lágrimas al mar son pequeñas cápsulas que llevan entretejidas la génesis del llanto, mi ADN y con él miles de años de evolución y revolución, cientos de rostros escondidos en sus moléculas, y la imagen distorsionada de una voz. Lanzo mis lágrimas al mar como botellas de cristal que llevan mensajes a mis muertos y a todos los muertos que se entregaron a él por pasión; quién sabe en qué lugar del mundo alguien me estará bebiendo o si acaso mis lágrimas se han derramado en otros cuerpos o he estado espiando si saberlo el encuentro de carnes para quienes el lenguaje sobra; quién sabe si estaré mojando naufragios y aún en el último suspiro de Alfonsina cuando se lanzó al mar.

Ahora que pienso en el mar y en ser y hacer lágrimas, me doy cuenta que también fui gota de otro que lloró mi existencia cuando tal vez me imaginó sin saber que hoy yo también lloraría otro ser que también imagino. Ser mar es una sensación desafiante que rescata el naufragio de las horas, de los días, de los segundos, de mi especie. Mis lágrimas al mar son, a fin de cuentas, minúsculas balsas que en su eco llevan bienvenidas y despedidas confundidas en una misma voz muda y solitaria. Lanzo lágrimas al mar como lanzo besos a la noche porque, a fin y principios de cuenta, en cada una mi muerte está anunciada y hay la esperanza de mi resurrección.

viernes, mayo 04, 2007

Dedos perdidos...


Mis dedos sudan el ansia,
supuran deseos que tiemblan,
llaman en silencio tu nombre
cuando florecen las ganas
sobre una noche casi infinita
y camino en soledad
tus pobladas palabras transparentes,
tus nombradas ganas atrincheradas,
las ondas de tu voz latientes;
mis dedos construyen en tu ausencia
la forma intuitiva de tus senos,
la sensación de tu vientre tembloroso,
la reacción de mi aliento en tus vellos,
las curvas caribeñas de tus caderas,
y el llegar tembloroso desnudo de ganas
estas manos repletas muertos y vivos
míticas entre las míticas y místicos
manos cabalgadas por héroes y bárbaros
bajando desbocadas por la isla de tu cuerpo;
mis dedos ansían rencontrar tu eco
ése que yace en la memoria de los tiempos
cuando aún la palabra no existía y el verbo se vino
y mis dedos tiemblan perdido entre tu monte de Venus
en donde leyendas y mitos se confunden
y mis dedos, de los que te hablo, corren
a la cueva de tu monte cálida y húmeda
en donde espera la gestación de un milagro
que habrá de parir un hombre/poeta deshabitado
con nombre de ángel y alas de escarchas
aullando entre sombras un verso a la luna desierta;
mis dedos enloquecen buscando tu carne
y al final del los días el temblor solitario que resucita
en un orgasmo encubierto de palabras deshojadas.

domingo, abril 15, 2007

A tus cuatro años de vida terrestre... Hija


Hoy que celebras cuatro años de vida
yo te abrazo y te renombro hija
y tú con tu fresca voz de brisa me nombras papi
sé que aún te arden las entrañas de tu corazón colorido
en las que pariste este hombre/poeta
un día en que te latí al llamarme con tu alma
y el silencio de tu mirada habitó mis ojos
pintaste con tu sonrisa una carita alegre en mis huesos
y aún también me lates, hija, mi pequeña mujercita,
mi flor a medio abrir entre las montañas verdes
de esta Isla que nos arde adentro del pecho
de tu pequeña figura que se hace tan grande
y me haces enorme tan sólo con pensarte eterna primavera
no me canso de posar mis ojos en ti cuando juegas
e improvisas canciones, voces e historias,
me reconstruyes con tu sonrisa y redefines el aire
le das razones y sazones a mi vida trasnochada
eres poema que se reescribe día a día sobre mis horas;
hoy que celebras cuatro años de vida
yo celebro también mis cuatro años de mi vida
en que la vida me dio el regalo de nacer en ti.

viernes, abril 06, 2007

Noche de poesía: Amurallados II

Luego de dos meses sin nuestras noches de poesía, regresamos con muchas ganas y energías con "Amurallados II".

Día: Viernes 13 de abril de 2007

Lugar: Fundación Nacional para la Cultura Popular
(Calle Fortaleza #56 (casi esquina Calle del Cristo), Viejo San Juan)

Hora: 7:30 PM

Open Mic / Micrófono abierto


Para ver el mapa del lugar, dar clic para agrandar:

jueves, marzo 15, 2007

Una voz en medio de la noche...


Una voz en medio de la noche
es un eco deseado
y al filo del día azul
una gota silente cargada de cuerpos.

Una voz en medio de la noche
es a veces un grito
y al salto de las horas
un mar salado sobre una cama.

Una voz en medio de la noche
es un latido silencioso
y al correr de las ganas
una carne ardiente de palabras.

Una voz en medio de la noche
es a veces sólo una voz
y al amanecer de la mirada
tal vez un sueño colgado entre las piernas.

viernes, febrero 16, 2007

lunes, febrero 05, 2007

El artículo del Nuevo Día

Aquí pongo la imagen del artículo publicado en El Nuevo Día para l@s que no lo pudieron ver ni leer. Pueden darle un click a la imagen para que lo vean en grande. Que lo disfruten...

lunes, enero 29, 2007

A tu entierro...

A ti que decidiste terminar de morir
y te entierro en el olvido.


Entierro deletreando tu nombre
y hago una hoguera con tu recuerdo
tomo los fragmentos de mí que guardan tu olor
y los perfumo con palabras que te olvidan,
con miradas de otros rostros que me miran
y te digo adiós con todas las ganas de mi garganta,
con toda las fuerzas de mis palabras atrincheradas
y te dejo en tu mundo con tus palabras descalzas
y llevando a cuestas la historia de un ángel sin alas
que nunca habitó la gloria ni las glorias
y que fue uno más en tu colección de melancolías;
pero eso sí y digo sí con las uñas afiladas
y con los dientes cerrados para que nada se pronuncie
mientras hago una hoguera con tus historias
y las cenizas las disperso sobre tu ataúd de hojas
sin leones rugiendo y con un gélido aliento
con el muerto que al enterrarte te entierra
y no busques más en el mar
porque ya me llevé de allí
lo único que me amarraba a ti
y te dejo sin que me quede nada por dentro,
sin rastros de ti en mis espacios
y con un silencio que no habla
y estos dedos que ya no te pronunciarán
cuando recuerde mi vida;
pero sabes,
me quedo con una sonrisa que no lleva nada de ti
y la palabra amor que también olvidará tu recuerdo;
tú sabes, nada personal.

martes, enero 23, 2007

Noche de poesía: Amurallados



Noche de poesía: Amurallados


Día: Viernes 26 de enero de 2007

Lugar:
Fundación Nacional para la Cultura Popular
(Calle Fortaleza #51 (Calle Frotaleza esquina con Calle Del Cristo), Viejo San Juan)

Hora: 7:30 PM

Entrada libre de costo...

Open mic/Micrófono abiero

domingo, enero 21, 2007

Hoy domingo, 21 de enero de 2007


Hoy domingo, 21 de enero de 2007, spublicó en La Revista de periódico El Nuevo Día una entrevista-reportaje que me hiciera Mariana Rivera para dicho rotativo. La entrevista giró en torno a mi vida como escritory de las noches de poesía que realizamos todos los meses.

Los que quieran comprar el periódico pues adelante. Los que lo quieran ver on line podrán hacerlo en dándole un clic aquí. Luego buscan en donde está el enlace a La Revista. En la verisón en línea me podrán inlcusive escuchar leyendo un poema.

Bueno, pronto más nuevas noticias...



Foto de Wanda Liz Vega para El Nuevo Día

martes, enero 09, 2007

A mis 32...

El filo de la medianoche anuncia el día
en el que ángel dejó la gloria y habitó la carne.
Un día como hoy hace 32 años
dos piernas se abrieron y cantos no gregorianos
anunciaron la llegada del no elegido
que con un grito marcó el encuentro de varios mundos
cuando sus alas quedaron en el olvido
y su carne palpitaba de deseos aún inombrados;
ese día una mirada verde habitó los espacios,
los rincones en donde la vida se iba conociendo
y que el mar luego bautizó en esta isla del Caribe
en que tuve la dicha de llorar por primera vez
y en la cual aprendí mi lengua llena de sangre y pasión,
unas letras llenas de romance e intriga
cuando la intriga y el romance se derritieron en mis dedos;
aprendí de amores y los sudores se tatuaron en mi sangre
y el amor se hizo un vicio que nació junto al poema
en ese rico dilema que no tiene teoremas ni solución
entonces volví a nacer cuando me descubrí palabra,
cuando el ángel hizo el amor a las musas
en una cama de gamuzas que se escondió en un motel de letras
que aún no ha querido nombrarse ante mis ojos;
nací ese día entre las sombras y mi cama fue un mar
y me arrullaron los marullos de las ideas
y me lamí como gato salpicado de sombras
y nací, estoy seguro, bajo el signo del capricornio
con el que cabalgué galaxias y bebí de la vía láctea
cuando una antigua Era me lactó con su teta de hojas
y me descubrí vestido de letras y de recuerdos,
con un relicario de cada mujer que ha habitado mi carne,
de cada hombre que ha habitado la palabra amigo,
de cada desconocido que me ha regalado su historia y alguna mirada;
hace 32 años de este reloj terrestre
nació entre las montañas de esta bendita tierra de deambulantes
un futuro hombre con nombre de ángel y con alas castradas
y con una historia y unos versos tatuados
en algún rincón entre su manos y sus entrepiernas
y un barco de papel que lo conduce a quién sabe dónde.



Feliz cumple Yo

miércoles, enero 03, 2007

Crucé otra ciudad...


Crucé otra ciudad.
Leones custodiaban los suburbios,
un mar entraba clandestino en la noche,
la luna pintaba de planteado los edificios
el aire y el vacío sin color adornaban la noche.

Crucé otra ciudad.
Deambulantes dormitaban en mismas cajas,
estatuas adornaban mismas plazas vacías,
latas vacías adornaban las mismas orillas,
un hombre con una lagartija transitaba el silencio.

Crucé la ciudad.
La ciudad cruzó mi carne y mis huesos
encontré un sudor mío y azul en un callejón,
recogí una lágrima disecada y olvidada en una acera,
descubrí una ciudad tan distinta a la de antiguos poemas.

Crucé la ciudad.
La noche y el día se daban un shot de ausencia,
en la cruceta se crucificaba el recuerdo desnudo,
historias hacían procesión frente a una catedral cerrada
y una luz apagada me recordaba que ya no estabas ni estarías.

lunes, diciembre 18, 2006

Me seduce el deseo de hacer el amor...

Me seduce el deseo de hacer el amor
de lanzar una mirada como mensaje de humo
cuando el fuego quema el deseo entre los huesos
y el polvo humeante del instinto se eleva
y una invitación al polvo empolva el cuerpo
y el cuerpo es la repetición de otros
cuando otro cuerpo con forma de mujer se posa
y hace pozo en un mar de deseos
en donde un hombre navega sus ganas
sobre un mar de líquidos transparentes
y esa mujer es la isla deseo encarnado
busco sus tetas entre las sombras de mis dedos
para cabalgar cuesta arriba con un verso que suda
mientras me monto en mi lengua sin mitos
sobre la llanura de su vientre llano y blando como un desierto
hasta el monte en donde Venus de temblor nace
cuando llega un ejercito de dedos trasnochados
que roban un suspiro traspirado de colores rojizos
cuando el color se pierde entre unas piernas claroscuros
sobre las cuales una ciudad en silencio gime
cuando su carne late y un cuerpo de hombre toma por asalto
la costa de su monte se pierde en una cueva
hacia donde un minotauro cabalga en silencio
cuando un grito como de sirena se escapa fugitivo
y el día y la noche hacen el amor tras la ventana vacía
y al ciudad es un carnaval de edificios erectos
y el mar un gran enigma de olas abiertas
y la luna un gran péndulo que eriza los deseos
y las palabras son sólo excusas del que busca
en este momento en que me seduce el deseo de hacer el amor
y tiemblo entre los bellos de mi piel que no callan
y me vengo sobre esta página y tus ojos astrales
en este momento en que de palabras redescubro las ganas
y te nombro sin letras con un beso sudando silencios .

lunes, diciembre 11, 2006

Homenaje a Fernando Delgadillo



Hoy rindo homenaje a Fernando Delgadillo, uno de los cantautores mexicanos más importantes que ha hecho poesía con su voz y su guitarra de la mano y en concubinato de la letra de sus canciones.

Escucho a Fernando Degadillo casi todos los días. La letra de sus canciones me trae rostros, trastoca el reloj de mi recuerdo, desarticular en segmentos mi corazón y mi celebro, y me redime al espacio sencillo de la expresión simple y sincera.

Aquí comparto una de las letras de sus canciones. Si quieren leer y saber más sobre él, pueden dar pulsar aquí...


Olvidar

(Fernando Delgadillo)


Hoy siento frío
por lo largo de estos días
por lo ancho del camino
que he perdido y que no sé
por las horas que no he visto
por tu ausencia y por la mía
por la lluvia de este Octubre
por el frío que me cobija
entre los suspiros que el viento
se ha llevado con mi fe.

Tu distancia es el naufragio
que abatió sobre mi vida
las auroras más cansadas
las más tristes despedidas
las noches más solitarias
de que tuviera razón
y aunque clamo a la cordura
a que me libre de estas ansias
soy víctima del impulso
de mi propio corazón.

Ay, si te contara yo
de penas y razones
por las que de lejanías
se han cargado mis canciones
pero que lo cuente el tiempo
porque hoy te hago esta promesa
amor, voy a olvidarte
con todas sus consecuencias
y a librar este pasado
que no dejo de arrastrar.

Voy a olvidarme tu nombre
aunque sea lo último que haga
aunque sea la última cosa
que me esconda lontananza
y ojalá que en mi camino
no me abrume la añoranza
porque aunque muera de pena
voy a olvidarme de ti.

Y que me atrape la noche
y que me lleven las tormentas
si le vuelvo a dar motivo
al sentido que te recuerda
y te repite y te repite
y vuelve a ser pronunciación
de ese tu nombre,
de luz que ardía en la habitación
como me amabas
como me necesitabas
como fue que se fue todo,
de repente una mañana
desperté lejos de ti
y de todo lo que fuera yo.

Voy a olvidar cada noche
andada al filo de tu calle
a la luz de esos faroles
que jamás debieron ser
la luz que guiara mis pasos
al compás de los recuerdos
que me enardecen la sangre
y hacen entre fiebre y vuelos
un fuego en el que arde mi alma
cuando sueña con tu piel.

Si un día te dije
que a mis manos no se olvida
la caricia de tus manos
tu mirada encendida
voy a olvidarte de veras
hoy olvida que te olvida
voy a derrumbar los sueños
a diseminar las ruinas
a liberarte y dejar
que nada halle en tu lugar
porque si así no lo hiciera
si comienzo a recordar
con la luz de tu milagro
no podría volver a amar.

martes, diciembre 05, 2006

Me enamoré de tu muerte



A Mariana
quien me contó que se ha enamorado
de escritores que
luego ha descubierto
que están muertos...


Me enamoré de tu muerte,
de tus formas de morir tan repentinas,
de la forma en que dices adiós
en que juegas con los verbos
sobre todo con el verbo existir
cuando la existencia se te fuga
como se te fugó y nos fuimos en fuga
y entre libros en que resucitabas
y yo jugaba a morir entre tus muertes
cuando te encontraba tan vivo
y redefinías la vida entre tus sombras
cuando me alumbrabas con tus siluetas
que eran tus ángeles y demonios
que hacían guardia sobre tu ataúd de hojas
cuando flores florecían entre carabelas
y me regalabas un ramo con una nota
en que la palabra amor se leí con sangre
y un corazón goteaba tinta negra y seca
cuando un suspiro se me escapa con tu nombre
y una luna alumbraba mi aliento
en aquella noche en que te hice entre mis piernas
y desperté sudando las lágrimas de tu sueño
y nacía entre mis cueros un sabor a mar
aunque nunca conocí tu cuerpo
ni habité las palabras de tus páginas.

domingo, noviembre 19, 2006

Naufragando un día...



Nace el día
mientras el hombre sale de la sombra
y las miradas saben a olvido
y las esquinas de la carne
duelen bajo los huesos
en estos días sin horas ni nombres
en estos días encuevado
bajo el peso del silencio y los gérmenes
que germinaron en mis labios la lágrima
el frío rocío la carne que se desprende
cuando un adiós se siente sobre las hojas
y el viento me trae olor a vacío
como un río de camino a algún infierno
en donde se escribe la divina comedia
de un pequeño ser que quiso ser hombre,
que fue barco de papel sobre una nada
y que ahora es una escueta calavera
esperando su resurrección de entre los vivos
sin dioses ni ángeles ni vírgenes ni altares
sólo la calle sin números ni pieles
ni gritos ni llamadas sin tono
ni el sonido de sirenas serenas y nativas
tan sólo el nacer otro día
y aún en espera de mi turno ante el naufragio.


Pintura de Jorge Meijide (Argentina)

miércoles, noviembre 08, 2006

Un suspiro...

Hoy dejo una huella en mi voz. Dejo un suspiro desde mi aliento hasta el aliento de quien me escuche. Sólo pulsa este suspiro...

lunes, octubre 30, 2006

Homenaje a Jocelyn Pimentel

Como amigo y colega, me llena la felicidad ver a una gran amiga premiada en un certamen tan prestigioso que lleva el nombre de una querida amiga que se fue a hacer versos al más allá y que suenan tanto más acá: Olga Nolla.

A ti, Jocelyn, este homenaje de mi parte. Enhorabuena por este primer gran logro en tu vida literaria. Brindo por ti, amiga.


De ella... Poema inédito de Jocelyn Pimentel


Una orla en el desierto
precede al tacto
te ubica en el hemisferio incongruente de la esfera:
la misma que se aproxima al vacío
la que repele ausencia
en designios de olvido.



Unas letras para ti...


Armaste palabras
y creado geografías nuevas
caligrafiaste cuerpos, espacios, sombras
con tu tinta de palabras y sudores,
- los que habitaste y te habitaron-
hiciste mapas de mundo y el mundo de los mundos
se te escapó entre las uñas y las retinas,
y habitó cada poro de piel la palabra,
acamparon sobre tus delirios flores,
hicieron coro en tu cabeza las estrellas
hiciste maquetas de letras en donde armaste un nombre
y tu nombre se hizo eco entre páginas y bocas
eras silueta, eras la forma de tus sintagmas
y ahora eres una sonrisa, una imagen, una figura
que transmuta la mirada con tu voz y verbos
y ya no eres anónima entre los adoquines,
ya no eres el rayo dorado deambulante en la ciudad
ahora te has hecho presente y silente sobre el silencio
y tu presencia se hace canción sobre el amor,
sobre las pieles que haces versos y sueños,
porque armaste las palabras
y te desarmaste cuando la vida te premió poeta.

lunes, septiembre 18, 2006

Las olas y el mar y la noche sin mí
sin este cuerpo habitado de sombras
de fantasmas marinos y entes marinos
que hacen mar de mi recuerdo,
de esta piel que a veces hizo olas de sudor
y que navego con palabras y silencios
sirenas de espuma en tiempos sin reloj
o ninfas que sólo estuvieron en su cabeza
y que hicieron marullos en sus deseos inconclusos
y poblaron poemas llenos figuras y dulzuras
como soñar con un brownie humeante
en medio de algún shopping center
o como poblarse de caracoles en un mar solitario
o como la soledad de mirarse azul en alguna página
y ser mar de palabras en otros puertos
y habitar la nostalgia con una canción de Filio
y la música ser mar sobre el mal de los minutos
cuando un hombre dice amor entre carros olvidados
y un deambulante lo mira con pena y lágrimas
y sus lágrimas también son un mar en aceras
por donde siluetas toman orillas como gradas
y la calle es la gran pasarela de maniquíes de mármol
el día en que la vida suena a olvido y el dolor
también es un mar que se acurruca más abajo del ombligo
cuando fuegos azotan líneas telefónicas
y la voz es mar que inunda un corazón de ecos
y la sangre también es mar con sargazos de lágrimas
y la ciudad, otra vez, es el arrecife de mi especie
y este hombre, el que escribe, es una ola con palabras
y ese ser que me lee, tal vez tú, una botella con un papel dentro
navegando de camino a quién sabe dónde.

jueves, septiembre 14, 2006

De muertes y olvidos...


Hoy abro los poros
y mis huesos respiran el aliento de los muertos
de la calle negra llena de lagartos negros
en la negra soledad del deambulante
que hace versos a la noche en su caja de cartón
cuando caen las estrellas y gatos maullán
y el día hace el amor a la noche
y la noche es negra como la tinta en un papel
que gotas de lluvia o lágrimas disuelven
cuando el sentimiento se vende en la farmacia
o como cuando la palabra es cárcel de recuerdos
cuando el decir se hace tan innecesario
y la necesidad cuelga sobre balcones extintos
y la ingravidez es la gravidez del alma
el arma sin balas que descarga muertes descalzas,
el espacio del vértigo que invierte la memoria
o la retórica de un poema en un callejón desierto
en donde palomas fornican en los aleros
mientras abajo, cerca del suelo, un hombre
baila con su sombra sonidos sordos
y caen las diosas y los dioses sin ángeles ni demonios
cuando un ángel tatuado se pierde entre adoquines
y las calles son tumbas de sus olvidos transpirados
cuando su lagarto se pierde entre constelaciones lejanas
y la calle es la tumba que entierra un adiós
cuando la puta soledad me posee entre su frías piernas
y me abrigo del olvido para no olvidar que estoy vivo.

miércoles, septiembre 13, 2006

Letras (Continuación)...

... Miro atrás y un espejo me muestra un reflejo hacia delante; y ese espejo se encuentra con otro y se crea un espacio casi infinito. Mi silueta está en cada uno repitiéndose; a veces lejano, otras tan cercano que algún espejo se empaña con mi aliento o tal vez con el de alguno de mis reflejos. Miro el reloj y sus manecillas dan vueltas difuminándose y creando la sensación de ser remolino en el cual los números desaparecen y se traga el día y la noche. Entonces queda sólo un tiempo sin tiempo, sólo una presencia de estar y ser. No miro lo que soy porque el simple echo de saberme pensado me da identidad, me da presencia y de mi identidad no me preocupo. No me gusta pensar la identidad porque cada día me despierto sintiéndome más nuevo y me rige mi propio ego a ser quien quiero ser e inclusive, a sentir como me quiera sentir ese día. Sí, soy un hombre que siento y expreso eso de muchos modos. Mi cuerpo es toda una obra de arte que no guarda nada y que todo lo da. Así también se expresa con la mirada, con los gestos, con las palabras y cuando la intensidad me arropa y consume, con un silencio. Sin embargo, el silencio no es destructivo; el silencio a veces duele e hiere, pero es constructivo, creativo, vivo. Siempre he pensado que todo surge del caos; como un gran big bang que nos persigue durante toda la existencia. Es que existir no es otra cosa que deambular por la vida y buscar el puente que nos siga haciendo presentes aún cuando la vida se nos acabe. El puente no es otra cosa que ese algo único que tenemos cada uno de nosotros y que cada cual hace más o menos sólido con sus acciones. Yo siempre he actuado según he deseado y querido. Querer y desear son los motores que han manejado mis manos, mis proyectos, mis miradas y mis más profundos deseos. He deseado y querido con la locura e intensidad con que he vivido; cada momento, segundo, ha sido un constante deseo, una búsqueda, un encuentro. He querido y deseado y me han querido y deseado y rastros de esos quedan por ahí, sueltos en camas, en paredes, en moteles, pero sobre todos en memorias y cuerpos que me siguen repitiéndome sin yo saber cómo ni por qué. Sí, sé que suena egocéntrico y tal vez lo sea, tal vez, y digo sólo tal vez, no sea más que reconocimiento que hago de lo que doy y no doy, de mi autoreconocimiento de hombre. Soy el hombre y soy una buena idea de un ser humano: racional, íntimo, lleno de errores, conciente, silencioso, creativo, abarcador, mío muy mío y habitante de tantas y tantos que me han hecho un personaje de sus vidas.

Hoy y tal vez ayer y tal vez mañana, soy, fui y seré un hombre en un día que es azul y sentado en un rincón del mundo, con mi lagartijo tatuado a tertuliando sobre la mirada de él y mía y sobre la risa que nos da ser sólo tatuajes de la historia incompleta de nosotros mismos y no sé por cuánto más.

viernes, septiembre 08, 2006

Letras...

El día es azul y me siento en un rincón del mundo, con mi lagartijo tatuado a tertuliar sobre la mirada de él y mía y sobre la risa que nos da ser sólo tatuajes de la historia incompleta de nosotros mismos...

miércoles, septiembre 06, 2006

Renaciendo...

Dejo atrás la pausa,
dibujo con crayola una sonrisa,
pinto con frutas mis labios,
mojo mis manos en el mar,
y el mar es un recuerdo,
lleno de aire un globo sin suspiros,
levanto la frente sobre montañas,
y las montañas son cuerpos,
cantó canciones rojas y verdes,
hago una fogata frente a fantasmas
- y todos corren-
abro los ojos y miro mi reflejo,
alzo mis manos y llueven versos,
llamo a la calle y sudo en ella,
y mi sudor es río transparente,
camino y mis pies están tan repetidos,
florezco estrellas en mis ojos,
elevo mi cuerpo soñando olas
y me regalo esta hora descalza
y digo adiós a la melancolía.

martes, septiembre 05, 2006

Otro algo...


El escueto sabor de un olvido;
una galaxia de bocas carnívoras
que persiguen lagartos intergalácticos
lamiendo sombras con ácido azul,
escarbando tumbas de adioses
de muertes pequeñas y latidos grandes,
de ecos entre leones petrificados
y las cavernas de ríos canalizados;
el día que se hace tan frío y tan viejo
cuando búsquedas se hacen tornados
y se torna todo en lágrimas torcidas y grises
un arcoriris salta de un labio a otro,
montañas desaparecen entre fragancias inodoras;
de una cueva se asoma tímida una forma
de algún astronauta que durmió siglos
y que un lagartijo se tatuó en sus ojos y su hombro
de donde nació una luz transparente y callada
y parió entre susurros una lágrima latiendo sangre.

viernes, agosto 18, 2006

Arrepentimiento



Las palabras florecen
arre el grito cuando miento
el arrepentimiento que se hace lento
lamento y texto en contra peso,
el arre que llama al silencio
cuando el miento suplica al grito
súplica y vacío sobre un ombligo
o el sonido de las cascadas de mentes
como se arremete contra leyes y rostro
y el escarmiento es la raíz del dolor,
la llamarada del arrestado de amores ciegos
en la cúpula del que copula el secreto
como el que arrea una manda de piensos
en el arrepentimiento del adiós descalzo
con el arre que empuja estas manos de hombre
y un miento que se encarcela entre mis costillas
y visto de azul las distancias grises del tiempo
sin el arre de ser poeta en este tiempo
sin mentir a las masas el nombre casi exacto de mis cosas
arreando el amor pecho abajo hasta mi sexo
en el estremecimiento de una palabra hecha orgasmo.

lunes, agosto 07, 2006

Apalabrado al natural...


Las palabras se me hacen sal
se escapan entre los huesos
huelen a cuerpo y suelos
y saben a la historia de las historias
como la de una ciudad
que olvidó el sabor de su muerte
o el de un poema que mató un verso
y fue tanta la violencia
que un recuerdo engendró la noche
y volaron mariposas sicodélicas grises
alumbrando una luna que pujaba sueños
frente a un coro sinfónico de coquíes
que sonaban un blues azul como un mar
donde las olas eran los caballos de Atilas
que se perdían entre los cueros del Caribe
y el sudor de hombres y mujeres se esparcían
y poblaban de sales camas entre brumas
cuando los cuerpos eran todos iguales
y las sombras habitaban un sonrisa
cuando gatos negros corrían sobre las estrellas
y un lagartijo caminaba la espalda de un poeta
cuando no quedaban más gritos subterráneos
y llovían poemas cargados por gárgolas
a un esquina donde yacía un altar de hojas secas
cuando caían relojes sin prisa ni tiempo
y nacía un cuerpo crisálida
en un día caliente de verano
entre gemidos de dinosaurios
y moría la soledad en los brazos
de una flor que deambulaba
desnuda sobre cemento
abrazada a un esqueleto
que una vez fue mío.

jueves, agosto 03, 2006

Feliz cumpleaños...

Pasan los días,
los días son semanas,
las semanas son años
y pasa la vida
y la vida pasa y queda el tiempo
atemperamos las voces
y somos historia
y la historia de la historia
que abrazamos al silencio
y el silencio tiene su historia
al pasar los tiempos
y nacer entre los minuteros
al mirar atrás
y sentir la gestación
de nuestros huesos
y los huesos de todo un pueblo
como un gemido en la noche
en que se gestó un cuerpo
y con el tiempo fue un Yo
y fue otros pronombres
en colectivos y singulares
con la singularidad de este día
en que celebras un año
y yo celebro la vida
aunque no esté contigo
y no veas mis ojos mojados.

viernes, julio 21, 2006

11:21 AM


11:21 AM

La hora y los minutos
llámese tiempo
el silencio de las voces
y tras el espejo
la figura de un hombre
y el sabor de una carne
en el reflejo
el minutero camina
y los segundos
se hacen pesados
como decirte adiós
o como plasmar este punto
con sabor a arena
entre los huesos.

martes, julio 18, 2006

Gris...



Hay días tan grieses
el mar cubierto de nubes es gris
como gris es la llegada de la noche
aún la llegada del día es gris
como la lágrima de un niño solitario
y como el pesarse sólo entre el bullicio
también eso es gris
y es gris una sombra
y la silueta de las tetas también lo son
y es gris el sueño
un apartamento lleno de sombras es gris
y todo es gris
como gris es un hombre en la ciudad
calzando de poemas
en donde el papel es gris
y un perro que pasa es gris
y la puta de la esquina es gris
y mirar a las montañas
y la forma de los montes es gris
como el punto final
cuando el verso se acaba es gris
al caer la nube en el cuerpo
es gris
y una mano en la carne es gris
como la palabra amor
y la caída de los cristos de alma
también es gris
como un bolero en una barra
o el gemido en un carro
es gris
cuando un reloj de arena se rompe y cae,
cuando una mirada se desnuda y suda
cuando una carcajada gime
es gris
al caer mis dedos sobre este papel
es gris
cuando sangra mi hombre sin color
es gris
como gris es mi suspiro
y mis letras
cuando afuera llueve gris
estando yo tan colorido.

lunes, julio 10, 2006

Llueve...


Llueve.
el día
late
gris
mientras
te pienso
y te
deseo
entre
mis manos
en
mi
carne
entre mis
huesos
acampando
dentro de mis
piernas
mientras
florece
tu piel.

miércoles, junio 28, 2006

Estar o algo así...



Estoy en pausa,
está lento el tiempo de reloj,
las aves vuelan como antigua película
cuando el color sólo estaba en la mente;
estoy demente
una fiebre cubre mis momentos
viajo sobre tierras, planetas, galaxias
llevo conmigo una placenta de recuerdos
pero estoy navegando el suelo;
estoy sin color
mis manos son raíces aferradas al suelo
mis alas de ángel decoran un cementerio
-como un trofeo-
y mis palabras escriben solas mi esquela;
estoy desnudo
las máscaras las quebró el viento y cayeron
mi carne estaba en ella y sangré lágrimas,
las mías y las de ella, la de la leona,
y mis huesos conjugaron el verbo correr
y dejé tatuados pedazos de hombre en una carretera;
estoy mirando
mientras el espejo muestra un esperpento de sombra
vacío desde que el sentir se hizo imposible
-y no supe ni sé lo que es en el temor-
y cómo me dueles mujer de letras y sueños
en la incertidumbre de este cuerpo de mármol viejo;
estoy sin estar
en cada esquina de lo cotidiano voy muriendo
las aguas de mi cuerpo son ahora nubes ámbar
tu adiós no hace eco ni en ti ni en mí
-aún hay pedazos tuyos y míos nuestro mundo-
y la luna sigue su ciclo cada 30 días;
estoy y sólo eso sé
sin saber ni ser, sólo estando o pensándolo
en la agria noche donde caen estrellas
y en un amanecer que me trae un sabor a vida
y renazco como el fénix de entre las llamas
sobre el péndulo de un verso
sin decir adiós porque los caminos no terminan
sólo chocan,
y nacerás, sí, porque te has parido
y has puesto piezas en este hombre de miel
y un día te miraré de cerca
y tal vez
otro sean los versos.

martes, junio 27, 2006

Dijiste adiós...

Dijiste adiós
cuando apenas comenzaba
a extrañarte
y me preñabas
de sentimientos,
de calor,
de la palabra amor
y de un sentir intenso.

Dijiste adiós
cuando hiciste un barco de papel
en la noche
y te fuiste
callado
navegando un río
rojo
remando una lágrima.

Dijiste adiós
cuando en una fiebre te pensaba
y creaba tu rostro
transparente
y tu mirada era un mar
azul
y tu piel era el Caribe
cuando rumbeabas en mi vientre.

Dijiste adiós
cuando despuntaba el día
a contra luz
y me dolía el amor
y me latían los sentidos
y sentirte era real
y estaba lleno de ti
amamantando tu nostalgia.

Dijiste adiós
cuando apenas te me hacías palabras
dejándome
lleno de verbos y adjetivos
que te nombraban
como al cuerpo que fue tu templo
y ahora me quedo llorándote
en un silencioso vacío.

miércoles, junio 21, 2006

Pensando en palabras

A un tiempo de haber comenzado este espacio, es la primera vez que le doy aliento de letras que no son versos. Hoy no me huele el poema; las manos me están áridas. Me cuestiono mi propio arte, mi propio trabajo, mi propia pasión porque yo soy lo que escribo y hoy, ayer, antes de ayer y mucho antes de antes de ayer, me siento ser el hueco negro más profundo de todo el universo. ¿Cómo hacer palabras que se sientan si no sé sentir, sino sé ser, sino no sé vivir? ¿Cómo y de qué forma mirar las palabras cuando uno rostro, el de ella, está en cada palabra?

Llevo muchos años tomando palabras, haciendo palabras, sintiendo palabras, pariendo palabras. Las he tomado y retomado y le he dado la forma que he querido. Cada vez que moldeo una palabra hecha de letras, hago y construyo una parte de mí. De tal modo, escribir ha sido una proceso de construcción dual en el cual mientras creo me creo. No puedo concebir un escrito mío en el cual no esté; en el cual no sea; en el cual no esté mi pasión, mi sangre, mi muerte y resurrección. No hago las palabras por la moda ni por quien me leer, pero me gusta el desnudo –no lo niego- y cuando nace un texto el cual llega tus ojos, invisible lector, puedes ver fragmentos de mi piel y de mi alma; de ambos porque son indivisibles.

Hoy, miércoles, 21 de junio de 2006, me pesa la vida y como mi palabra es mi vida como ya te confesé, me pesa es escribir. Tomar este segundo para expresar, despojar, desdoblar mis manos y convicciones para hacer esta herejía que hago en este momento, me da un dolor intenso, una angustia, pero a la vez cierto placer masoquista; como dijo una vez Frida en su lecho de muerte: “El dolor sin mí no puede vivir”. En esta mañana que como todas he bebido la calle y me centro a orillas de la ciudad, de la capital, escribir es ese dolor, esa vida que da muerte, y que duele y que se siente y que se ve. Escribo para que me duela, para reírme de mi debilidad, de mi desnudo, de mi sensible insensibilidad. Me hinco con palabras sabiendo que en todas hay un reclamo, un grito, un ensordecedor silencio, y el aliento de la muerte en mi oído izquierdo.

Ahora caen lo segundos. El paréntesis en que está el hombre, éste que te escribe voyerista lector, se derrite y se dispersa por las alcantarillas de este espacio virtual sin que el dolor y el desespero me sean virtuales. Respiro el aire cargado, pesado con en la cúspide del Everest en donde la frontera entre las estrellas y el mar es tan uniforme, cercana, asfixiante. Los minutos caminan lentos; no hay historias por guardar porque no hay a quién contarlas; no importan las experiencias e inexperiencias porque no deseo guardarlas para un texto ni contarlas a ser que habita mi interior. En este momento, sólo cae el día pesado como el tapón de las cinco de la tarde, y ya me he dado la dosis de muerte en la calle, en estas palabras, en este punto final.

martes, junio 20, 2006

...



La calle
fue hoy un cementerio
donde yacían voces
un ataúd cargaba un hombre
y era yo
y era mi silueta
que mi mirada verde
en el verde monte
en le verde lago
en el verde vacío
el dolor era azul
y gris
y anaranjado
y no cabía nada
ni olía nada
ni sentía nada
ya el sentir es la nada
sin saber qué sentir
si acaso siento
pero pienso y duele
y duele el pensar
y callar
y enmudecer
sin ser
cayendo
nadando en la nada
cuando el todo se oculta
y me oculto en todo
y sigo vacío
gestando en mis entrañas
un cuerpo minúsculo que se escapó
y hoy nace
y me nace al llamarme nadie
al bautizarme olvido,
adiós,
algún día,
ya no me llora la carne
porque el corazón
ha monopolizado mis aguas
estoy seco por fuera
cuando adentro soy un mar
como siempre he sido
bautizando de angustia
unos labios,
un alma herida,
y quedarme como ahora
contemplando mi inmundicia
y cayendo lento a un pozo
donde sombras me esperan
sabiendo que no habrá sol ni luna
pero así me lo he ganado
y seré la nada
como siempre he sido
y me vengo con dolor
en palabras.

lunes, junio 19, 2006

La lágrima del adiós...



Me arden los ojos.
Cuelgan de mis párpados
musgos de lágrimas
hay la estalactita de un adiós
latiendo en un silencio
entre los cristales cerrados
de algún vehículo
en alguna ciudad
donde se repite un grito
en un vientre que es templo
el cual un minotauro transgredió
con su sabor a muerte y vacío
-y cómo duele morir y vaciarse-
y ahora se pierde en la distancia
la que él mismo tejió azul
un manto de mentiras grises
de verdades a medias ámbar,
y de eso hoy solo quedan ruinas
y un pequeño gladiador que se levanta
en el silencio
que un hombre lloró
lo que no defendió en su miedo
en ese mar frío que lo acurrucaba
cuando caían los soles y las lunas
y el laberinto se hacía estéril
y el hombre se hacía estéril
y se esterilizaba la angustia
deletreando a-d-i-ó-s
al caer el último día
y escuchar a lo lejos
un zumbido en el de un llanto
y mis lágrimas
hacen un mar
que no se encuentra
que mata
que se mata
y desaparece
para
siempre.

viernes, junio 09, 2006

"Mar adentro"

A Ramón Sampedro
Quién dio vida y amor a la muerte
y me regalaste una lágrima
aunque nunca nos conocimos


Hay días en que cierro los sentidos,
en que dejo a la deriva los sueños pasados
e imagino mi último día;
entonces rostros hacen procesión en el recuerdo,
me abruman las sonrisas plagadas de voces,
me redimen las miradas cargadas de penas inertes
y me enfrían los adioses a escondidas;
ensordece mi despedida los adioses a gritos,
una luz neón me llama en una calle de adoquines orinados
mientras tatúo en mis huesos un último verso
y un mar es una lágrima agridulce y clara
y un barco de papel me espera en un puerto desierto
donde sirenas topless hacen guardia de honor a mi nombre
y me despido como llegué, vestido de silencio,
y me voy desnudo al otro lado a jangear entre los otros
cuando cae la noche sobre mis párpados grises
y la luna besa mis labios cuarteados y secos;
cuando nadie me mira me deshago de todo
y me voy sin voces con un verso sangrándome las manos.

miércoles, mayo 24, 2006

Hoy me seduce una palabra...


Hoy me seduce una palabra azul
una ola lenta sin sal
sin aguas descalzas
un marullo de silencio
en la voz del hastío y el vacío
en la caída de una gota de sudor
a una avenida sin autos
y desnuda de cuerpos verdes
o de lagartijos de sombras
en la caída de las horas
como hojas de espuma
cuando el día y la noche se confunden
y no saber ni ser nada
y no ser nada ni saber algo
al fotografiar la ausencia con palabras
cuando apalabro mi hombre con letras
y tiendo una hamaca
y me mezo entre dos canciones de Silvio
al sol de este calor de verano
que habita esta ciudad de castillos de arena
que al caminar una sirena seduce mis sentidos
con un gistro de hojas secas
y con un violáceo maquillaje de miradas
en este día que no tiene calendario
y que un astrólogo me recomendó en el periódico gris
en este día que me cansé de esperar milagros
y que me sedujo una palabra azul
que tatué con saliva un nombre entre mis huesos.

jueves, abril 20, 2006

Esta tarde se me ocurre...



Esta tarde se me ocurre
recetarme palabras,
las buenas y las malas
las malas que son tan buenas
y las buenas que saben tan malas;
se me ocurre desnudarme
e irme de shopping
sin que me miren,
sin que yo mire,
sin que nos miremos;
se me ocurre irme a caminar
descalzo por una playa solitaria,
solitario por un monte de sombras,
ensombreciendo los pies con miradas;
se me ocurre disfrazarme de desconocido
e irme por las calles despobladas
o las calles sobrepobladas de ruidos
y no ser nadie mientras soy todos
andar descuidando los descuidos
mientras no soy nadie y estoy en todos;
se me ocurre escapar de las letras,
desbocarme en páginas vacías,
sin que me mimen ni me tienten,
y ser sólo un escritor sin palabras
y una palabra sin que me nombre escritor
al sumergirme en los recodos de la vida
y brindar en silencio en una barra;
esta tarde que ya no es tan tarde
se me ocurre escribir este bardo poema
mientras desbordo ideas y silencios
y mientras tú me lees y piensas:
“coño, que buen poema”
y acá, en esta tarde que ya no es tan tarde,
yo me río pensándote y pensándome
con una sonrisa carcomida de palabras.

domingo, marzo 26, 2006

Mi cama duele...


Mi cama duele
me acuesto con tu sombra que no dice nada
y un abismo de desiertos se tiende entre nosotros
porque no estás y hace mucho dijiste adiós
pero no te acuerdas, no lo aceptas,
y una enorme brecha me recuerda que aquí estamos
donde sólo queda un leve recuerdo, un roce,
y cada noche a tu lado es un grito frío
un llanto solitario como el de un niño en su cuna
y cuando nadie nos ve y todo es estéril
y mis manos inquietas no te encuentran
y mis dedos sangrantes no te mojan,
y mi hombre de cristal se rompe,
en esta cama que no tienen nombre
que alberga un cuerpo desnudo de sueños
y una virginalidad cada vez más nueva
cuando ardo por dentro y en ti sólo hay cenizas,
cuando del último polvo sólo quedan olvidos
y miro mis cueros frente al espejo y no me conozco;
mi cama duele
y un cuerpo muere perdido en sus llamas
cuando entre silencios llama aquella figura lejana
y me pueblo de versos cuando la sudo solo y callado.


sábado, marzo 11, 2006



Quité la camisa,
bajó el zipper lento,
quedó la carne desnuda,
entró el viento,
me rozaron unos brazos,
eran los míos desnudos,
surgió un escalofrío,
una corriente me recorrió,
me vi en blanco y negro,
me sentí mar sin color,
y fui ola en una corriente,
mis manos fueron costa
y un barco de papel nació
y navegó palabras verdes
en el horizonte de mis dedos
desterrados.

jueves, marzo 09, 2006

Ciego de palabras...


Estuve ciego de palabras
se quedaron sin ojos mis brazos,
se cuadricularon mis dedos de carne
y mis huesos se evaporaron adentro
donde el silencio se quedó mudo
un papel sin pupilas guiñó su ojo izquierdo
por donde escapaba una tribu de recuerdos
y se proyectaban en una pared negra,
y era mi mano,
el papel sangraba negro
la sangre era tinta y palabra seca
que caía en un hueco profundo
entre dos piedras macizamente huecas,
y eran mis labios,
me pesaron los segundos delgados,
se caía mi aliento y las horas
y me quedé colgando de las pestañas
cuando pesaba el bolígrafo como un adiós
y se quedaba el hombre con el rostro de letras
y se quedaba la vida desnuda de letras,
y se ahogaba la carne saciada de letras,
y los recuerdos estaban rellenos de letras
al caer el manto poli color de la tarde
y la noche y la mañana al abrazarse en silencio
cuando me caí sobre un papel vacío
y estuve ciego de palabras.